martes, octubre 07, 2008

Waiting for the mundial, by Fabián Casas

¿Riquelme es emo?


Una de las pasiones de esa cosa extraña e imprecisa llamada periodismo cultural es la de descubrir tribus urbanas. Grupos de gente con ideales o expectativas similares que se visten de igual manera y que eligen, de forma endogámica, juntarse en determinados lugares para autoabastecerse con su propio rollo y evitar que nadie los moleste. Por lo general, si estos grupos son inofensivos, inmediatamente aparecen otros grupos con ganas de apalearlos, como les suele suceder a los emos y a los floggers. También, después de ser apaleados, les suelen caer encima los productores de Chiche Gelblung, personificación de la maldad televisiva que algunos periodistas todavía reivindican porque, dicen, "tiene olfato". Toda esta introducción de Wilkipedia berreta es para poner sobre el tapete esta pregunta: ¿Riquelme es emo? Yo opino que sí. Y otra más: ¿Assman es flogger?

domingo, octubre 05, 2008

ME.mp3, 4 de octubre

Ya está disponible el último programa en tres partes, formato MP3:

1. Google Reader, Bloglines o agregadores de noticias: http://feeds.feedburner.com/malelemento

2. iTunes, GetJuice, Doppler, etc.: pcast://feeds.feedburner.com/malelemento

3. Descarga de MP3 a pelo: http://malpodcast.blogspot.com.

domingo, septiembre 21, 2008

ME.mp3 - Podcast Era

Nota: Hace unos días anunciamos el podcast "en respuesta a muchos pedidos". En respuesta a muchos otros pedidos (ver los comentarios de este post), entonces, ahora toca recuperar la distribución mp3 tradicional. El podcast, claro, se mantiene. Los detalles siguen en esta revisión del post original.

En respuesta a muchos pedidos, dejamos de además de distribuir los programas de Mal Elemento en archivos MP3 zipeados y nos pasamos al sumamos el formato podcast. Hay tres opciones:

1. Los que utilicen algún agregador de noticias como Google Reader o Bloglines, pueden suscribirse haciendo clic en el link que sigue o copiando su URL:
http://feeds.feedburner.com/malelemento

Lo lógico sería que cada entrada en este feed contenga una de las partes en las que viene dividido cada programa (este sábado, por ejemplo, viene en tres) con su propio reproductor de audio incorporado.

2. Los que bajen podcasts con iTunes o algún programa podcatcher como GetJuice o Doppler para bajar los archivos y transferirlos a iPods u otros reproductores MP3, en cambio, pueden usar este link:
Suscribirse a Mal Elemento Podcast (Ojo, requiere tener instalado un programa que entienda este tipo de enlace.)

3. Los que quieran seguir descargando MP3s de la manera tradicional, pueden hacerlo desde http://malpodcast.blogspot.com. El título de cada post en esa página es un link a cada una de las partes de cada programa.

Como suele decirse en estos casos, tengan en cuenta que este es un servicio experimental, gratuito, etc., etc. No sabemos si funcionará bien ni si seremos capaces de mantenerlo en tiempo y forma. Dicho de otra manera, el chisme este viene sin garantía.

domingo, septiembre 07, 2008

Un aserradero en la hora pico, by Fabián Casas

No sé cuántos de los que estén leyendo estas líneas hayan visto la película de Lawrence Kasdan llamada -en la traducción al español- "Te amaré hasta matarte". Bueno, en ese film memorable, hay una escena que protagonizan Keanu Reeves y William Hurt, dos gamberros quemadísimos que la mujer de un tipo recluta para que maten a su marido. Los fumetas llegan a la casa de su futura victima en taxi -como para no dejar huellas-, pero dejan un testigo clave, el tachero. Y después, ya frente al tipo al que tienen que despachar, se enzarzan en una discusión sobre dónde está el corazón de su victima para pegarle el tiro certero. Por algún motivo, los dos fumetas no saben dónde tienen el corazón. Entonces, para averiguarlo, cantan el himno americano y, por reflejo, se llevan la mano derecha al corazón. ¡Listo! La película es una comedia negra, creo recordar que no muere nadie. Y los fumetas terminan en la calle. Pero esta escena me trajo recuerdos de la noche pasada. Por un lado, porque fui a ver a los Melvins con amigos y los Melvins también cantaron el himno del Imperio, y por el otro porque apenas llegué, mientras una cola de niños apuraba la entrada con las manos en los bolsillos percudidas por el frío repentino, me encontré con dos amigos de mi barrio a los que no veía hace más o menos 20 años. Uno de ellos había sido un amigo muy querido. Nos reímos y nos abrazamos, e inmediatamente quedé bajo el olor del porro letal que se habían fumado. Por los ojos, podrían haber sido las mascotas de los Juegos Olímpicos chinos. Creo que en estos veinte años que nos los vi, ellos estuvieron parados en la puerta de Niceto fumando un caño tras otro. Así que cuando me preguntaron qué había estado haciendo, les dije que era el mánager de una banda que tocaba esa noche. "¿Qué banda?", me preguntaron. "No creo que la conozcan, se llama Melvins", les dije. "¡Pero si nosotros estamos acá para ver a los Melvins!", me dijeron a coro mientras hacían equilibrio para no caerse. "Genial -les dije-, a la salida vamos a cenar con la banda". Los dos se miraron como si estuvieran soñando: vinieron a ver a los Melvins, una banda de culto en sus vidas y de golpe aparecía un amigo de la infancia para ubicarlos en la mesa de la cena con sus ídolos. "¡No lo podemos creer!", me gritaron a coro. Y me abrazaron. "¡Parece mentira!", me largaron. Me separé de su abrazo (uno solo me había conseguido abrazar, el otro le pifió a mi espalda) y les dije "es mentira, en realidad trabajo en Toxicomanía y hago pruebas con los logis que vienen a estos recitales. Ya mismo los subo a un patrullero. ¡Cómo pueden creer que puedo ser el manager de los Melvins! ¡Qué carajo están fumando!". Les agarró un ataque de risa. Yo también me empecé a reir hasta las lágrimas. Al rato nos despedimos En eso llegó Lingenti, practicamos el "lingentismo" (que consiste en entrar gratis a todos lados) y rápidamente estuvimos esperando a que empezara el show. Algunos de mis amigos -que son músicos- habían llevado tapones para los oídos. Yo uso tapones sólo para nadar. El show consistió en que una banda se dividiera en tres, es decir, dos grupos soportes formados por ellos mismos, pero sin el líder -Buzz Osborne- y ya para el final, todos juntos, con dos bateristas incluidos. Creo que en la primera entrada de la noche tocó el guitarrista de Los Natas. En fin, cuando empezó el recital, lo que siguió para mí fue una tortura. Fue como estar en un aserradero en la hora pico. Los Melvins eran tipos insoportables. Me acordé que el nombre de la banda venía de un compañero de oficina de ellos que todos detestaban por insufrible. En ese sentido eran honestos. Fue como estar en un aserradero en la hora pico, o viviendo al lado de la construcción de un shopping. Estaba escuchando la maqueta del hardcore, era una banda durísima, en "pelo", sin las melodías beatles que aportaría un rato después Nirvana. Fue una noche de recuerdos. Me acordé de un amigo que cada vez que veía alguien que gritaba mucho al declamar sus poemas solía decir: "este pibe quiere garchar". Para él, Duchamp, al poner el mimgitorio en la exposición, quería "garchar". Cuando los Melvins -que no sonaron tan fuerte- estaban machacando mi ánimo a puro metal, hardcore, sludge, grunge, etc., pensé "estos tipos quieren garchar". Y de pronto, casi en tiempo de descuento, la banda se largó con una versión casi a capella del himno del Imperio Americano. Salvo que haya sido irónico, creo que hasta los más metaleros quedaron turulatos. Se creó un anticlímax total. Yo asocio a nuestro himno nacional con muchos de los peores momentos de mi vida. Escuché el himno en la radio en el golpe del 76 y también cuando se fue a Malvinas. El himno es sinónimo de fascismo, de división. Es gente marchando para someter a otros. Gente que quiere cogerte pero sin preguntarte si estás de acuerdo. Qué asco la patria y todas esas estupideces de tener que ganar para que un país esté contento. Qué asco tener que representar a un país, como esos gordos emos que cantaban el himno llorando antes de pegarle a la pelota ovalada. Qué asco la generación dorada del básquet, Ginóbili y toda la mar en coche cuando se tiñe su talento y esfuerzo de patriotismo. Qué pena ese chico de 20 años, millonario y en lo que tendría que ser la flor de su vida, llorando desconsoladamente porque perdió un partidito de tenis. Se ve que nunca le tocó perder nada en serio.

ME.mp3, 6 de septiembre

Primera parte, segunda, tercera y cuarta.

jueves, agosto 21, 2008

Waiting for the Mundial, by Fabián Casas

El Coco Vacila

¡Paren de apagarles los puchos en la cabeza al Hombre de Pelo de Chinchilla! ¡Ojo que ese pelo es material inflamable! ¡Al final lo tratan como los marineros bengalíes al albatros de Baudelaiere! Es increíble la deconstrucción que inició el mandamás de la AFA, el rey del Todo Pasa, con la figura otrora respetada del Coco Basile. En principio, con su oferta suculenta, lo hizo renunciar a Boca, y el equipo de Palermo y el Mellizo terminó perdiendo un campeonato increíble contra Estudiantes. Esto produjo dos hechos que aún hoy estamos padeciendo: la instalación del Choto Simeone como un técnico top y la aparición de su mujer en las revistas de mucha circulación. Pero Todo Sapa no se contentó con esta afrenta, fue por más: le dijo a Basile que no iba a poder tener jugadores para entrenar, que iba a tener que conformarse con ser sólo un seleccionador, es decir, alguien que llama por teléfono después del pan y queso y que, además, iba a tener que jugar amistosos con equipos de países periféricos del reinado de Stalin y Putin. Por suerte se cayó el amistoso con Osetia del Sur. Pero hay más: también le prometió a Basile que no se iba a ir a los Juegos Olímpicos con jugadores de más de 20 años. Y no se cumplió. El Coco no dijo nada, guardó el vozarrón que utiliza para apretar a los periodistas que, según dice, le tiran en contra, y esperó que el equipo del Checho Batista quedara eliminado rápido. Cosa que no fue así. Mientras escribo esto, ese equipo se encamina a la final por el oro mientras Tevez y Cia. acaban de empatar con Bielorrusia. Varias preguntas: si Batista gana el oro -buena parte de la prensa hoy lo elogia de manera argentinística-, ¿quién lo va a bajar del próximo Mundial? Ya le ganó a Brasil, algo que el Coco no consigue ni de casualidad. Y consiguió que Messi juegue para el equipo. Y que Riquelme no se ponga nervioso por la fama de Messi y la altura del pasto. Y que el Kun al final muestre en cámaras, festejando un gol con el dedo de chupete, que va a tener un nieto de Maradona. Todo esto consiguió Batista, uno de los campeones del 86, moviéndose como Phels en el agua de las tramas y subtramas que planea el Gerente de Contenidos de AFA. El Coco Vacila...

lunes, agosto 11, 2008

ME.mp3, 9 de agosto

Primera parte - Segunda parte - Tercera parte - Cuarta parte

Nota: Metí la pata con la entrega de esta semana. Está corregido el link para descargar la tercera parte, y estoy rescatando la cuarta parte para agregarla cuanto antes también está subida la cuarta. Disculpas por el error y gracias a los que avisaron a través de los comentarios.

domingo, julio 27, 2008

miércoles, julio 02, 2008