domingo, diciembre 31, 2006
Programa Lo mejor del año, parte 2
Windsurfing Nation (Broken Social Scene, idem)
Hundredaire (Hey Willpower, P.D.A)
Getting it wrong, (Sparklehorse, Dreamt For Light Years in the Belly of a Mountain)
To go home (M. Ward, Post-War)
Steam and sequins for Larry Levan (Matmos, The Rose Has Teeth In The Mouth of a Beast)
When you wasn’t famous (The Streets, The Hardest Way To Make An Easy Living)
Distant Lights (Burial, ídem)
Boy From School (Hot Chip, The Warning)
Eanie Meanie (Jim Noir, Tower of Love)
Fat Children (Jarvis Cocker, Jarvis)
Little Star (Kelis w/Cee Lo, Kelis Was Here)
Love & Communication (Cat Power, The Greatest)
Parentheses (The Blow, Paper Television)
Amsterdam (Peter Bjorn And John, Writer's Block)
From Off to On (The Knife, Silent Shout)
Counting Souvernirs (Junior Boys, So This Is Goodbye)
Algo hay que comer (Los Auténticos Decadentes, Club Atlético Decadente)
Hundredaire (Hey Willpower, P.D.A)
Getting it wrong, (Sparklehorse, Dreamt For Light Years in the Belly of a Mountain)
To go home (M. Ward, Post-War)
Steam and sequins for Larry Levan (Matmos, The Rose Has Teeth In The Mouth of a Beast)
When you wasn’t famous (The Streets, The Hardest Way To Make An Easy Living)
Distant Lights (Burial, ídem)
Boy From School (Hot Chip, The Warning)
Eanie Meanie (Jim Noir, Tower of Love)
Fat Children (Jarvis Cocker, Jarvis)
Little Star (Kelis w/Cee Lo, Kelis Was Here)
Love & Communication (Cat Power, The Greatest)
Parentheses (The Blow, Paper Television)
Amsterdam (Peter Bjorn And John, Writer's Block)
From Off to On (The Knife, Silent Shout)
Counting Souvernirs (Junior Boys, So This Is Goodbye)
Algo hay que comer (Los Auténticos Decadentes, Club Atlético Decadente)
lunes, diciembre 25, 2006
domingo, diciembre 24, 2006
Programa Mejor del Año. Parte 1
All weirded out (Tom Verlaine, Songs and other things)
Call an ambulance (Albert Hammond Jr, Yours to keep)
Till I gain control again (Van Morrison, Pay the devil)
Working man blues (Bob Dylan, Modern times)
Death is the road to awe (Clint Mansell + Kronos Quartet + Mogwai, The Fountain OST)
Postcards from Italy (Beirut. Gulag Orkestar)
Dale luz al instante (Luis Alberto Spinetta, Pan)
Maldición (Juan Ravioli, Album para la juventud vol 1)
Easy to sleep away (Peter Hammill, Veracious)
A lover loves (Scott Walker, The Drift)
God is love (Dirty Dozen Brass Band, What’s going on?)
Smoke bubbles (Basement Jaxx, Crazy itch radio)
Life is a pigsty (Morrisey, Ringleader of the tormentors)
Entrevista y minireportaje a Electrón
3 temas
Call an ambulance (Albert Hammond Jr, Yours to keep)
Till I gain control again (Van Morrison, Pay the devil)
Working man blues (Bob Dylan, Modern times)
Death is the road to awe (Clint Mansell + Kronos Quartet + Mogwai, The Fountain OST)
Postcards from Italy (Beirut. Gulag Orkestar)
Dale luz al instante (Luis Alberto Spinetta, Pan)
Maldición (Juan Ravioli, Album para la juventud vol 1)
Easy to sleep away (Peter Hammill, Veracious)
A lover loves (Scott Walker, The Drift)
God is love (Dirty Dozen Brass Band, What’s going on?)
Smoke bubbles (Basement Jaxx, Crazy itch radio)
Life is a pigsty (Morrisey, Ringleader of the tormentors)
Entrevista y minireportaje a Electrón
3 temas
jueves, diciembre 21, 2006
La repetición, by Fabián Casas
Mi hermanito menor -que ahora es mi hermano mayor- tenía, mezclado entre su colección añeja de discos de Kiss, a Nevermind, de Nirvana. Estoy hablando de mediados de los noventa. Creo que me llevé el disco a mi casa y lo puse varias veces. Ni fu ni fa. En realidad yo estaba sugestionado porque había visto a Nirvana varias veces en MTV, que para mí era como esos locales de comida rápida pero de la música.
Sí, Nirvana era -para alguien que no veía mucha televisión- sinónimo de la garcha de MTV. Por otro lado, siempre fui fanático de los Pixies. Cuando digo fanático quiero decir que me gustan todos los discos de la banda de Frank Black. A veces, uno dice que le gusta un grupo porque les gustan uno o dos discos y un par de canciones que suelen hacer época (por ejemplo, Common People, en el caso de Pulp). Un fanático, en cambio, disfruta de todos los discos de su grupo preferido. Y encuentra agua potable allá donde otros sólo ven barro.
En ese entonces me parecía que Nirvana le había metido la mano en el bolsillo a los Pixies y que los había degradado para ser accesibles a mucha más gente (creo que, en algún pasadizo remoto de su mente, Cobain pensaba lo mismo). Como se ve, yo tenía una concepción aristocrática y reaccionaria de la música. Porque, ¿de qué se trata el acto creador si no es de afanar?
Hay muchos motivos -más en el terreno de la sociología que en el de la música- para entender el fenómeno de explosión mediática de Nirvana y de su líder carismático, Kurt Cobain, en contraposición al perfil más bajo y de culto de los Pixies.
Cobain era rubio, de ojos azules, su forma de vestir -descuidada, sucia- era la de un modelo grunge que podía exhibirse en cualquier vidriera de las casas de moda juveniles. Y como si esto fuera poco, terminó pegándose un tiro y entrando en el panteón de los mitos: Joplin, Hendrix, Drake... Su madre, cuando le hicieron saber esta particularidad, contestó: "Sí, ahora forma parte de ese estúpido club".
Con Kurt no hubo posibilidad de percibir su decadencia musical. No hubo segundas partes, que nunca suelen ser buenas. Como le pasó a Humbert Humbert cuando se encuentra con una Lolita gorda, vieja y casada.
De manera que no entré a la música de Nirvana a través de sus discos. Tuve un rodeo largo. Recién cuando cayó en mis manos Heavier than Heaven, la biografía de Cobain escrita por Charles Cross, sentí curiosidad por escuchar su música otra vez. Me encantan las biografías y muchas veces suelen ser una buena entrada a la obra de un escritor o un músico. Cuando un biógrafo logra apasionar a uno en su objeto, el trabajo está cumplido. La biografía de Cross en ese plano es notable. No mitifica, está muy bien escrita. Por momentos tiene poesía. Y se sostiene con entrevistas a familiares y amigos de Cobain. Lo que quiero decir es que sea quien haya sido Cobain, hay un pathos, el estertor de un ser histórico, que ha sido capturado por Cross. Una de las versiones de Cobain está en ese libro. Un Cross a la mándibula sin final feliz.
Parece que Kurt Cobain fue un niño alegre hasta que sus padres se separaron. Después no logró encajar nunca en ningun lado y terminó errando por casas de amigos y familiares lejanos que trataban de cuidarlo porque sus padres habían tirado la toalla (unos padres, por otra parte –según cuenta Cross- muy disfuncionales y egoístas).
No terminó viviendo bajo un puente como a él le gustaba contar, pero sí durmiendo en un auto viejo. Cobain fue un joven inseguro, afectado de compasión por los seres indefensos (tuvo un montón de mascotas), que terminó literalmente partido al medio: desde chico padeció un enfermedad en el estómago que le impedía tragar sin sentir dolores extremos. Ningún médico la pudo curar y -según él- éste fue el motivo para probar la heroína y convertirse en adicto.
En el nombre del grupo que formó con Krist Novoselic está concentrado el destino de Cobain. Nirvana: el Buda llega al Nirvana –un no lugar, el vacío disolutorio- y logra salir de la rueda de reencarnaciones. No tiene que volver más a la tierra para seguir repitiéndose con el guión modificado de acuerdo a los karmas sucesivos.
En la familia de Cobain ya existían dos suicidios previos de los hermanos de su abuelo paterno y otro por el lado de la abuela materna. Lacan ha estudiado la repetición del síntoma a lo largo de las generaciones –aunque a veces se dé de manera opuesta- para plasmarlo en una fórmula matemática que lo condujo al estudio de los nudos borromeos en la última etapa de su vida. "Prefiero morir antes que convertirme en Pete Townshend", solía bromear Kurt sin saber que estaba a pasos de la repetición.
Las canciones de Cobain -maravillosas, crudas, extremas- también tienen esa rara particularidad kármica. Si la música de los Pixies puede ser vista como esos grandes agujeros negros que devoran energía y que son invisibles para los telescopios –joyas sonoras hechas con carne y huesos quebrados-, la de Nirvana parece su contracara necesaria. Como el cuerpo de Cobain, están partidas al medio, son gritos primales que –al igual que en la conducta bipolar- pasan de estados maníacos de exaltación a la depresión total.
Ya en su primer disco, Bleach, hay un tema monumental -About a Girl- que prefigura por su estructura todo lo que vendrá. Yo lo asocio a Things We Said Today, de Los Beatles, esa pequeña joya incrustada en A Hard Day´s Nigth que llega a la perfección del primer sonido beatle pero que también tiene un excedente que prefigura la etapa que se inicia con Rubber Soul.
Nevermind me gusta menos que In Utero, que me parece un disco extraordinario. Cuando se le preguntó a Cobain qué cambiaría de la carrera de Nirvana, dijo que le gustaría haber hecho primero In Utero y después Nevermind, no porque este último represente una evolución de su arte, sino porque Nevermind representó un éxito demoledor, impensable y molesto.
Uno de los problemas de los vanguardistas es que suelen sentir que nunca están a la altura de su arte. Esto les ocasiona una gran ansiedad, que muta en enfermedad y termina matándolos. La lista es larga. Nevermind fue la consagración de Cobain, el disco que todos podían escuchar. Un compendio de furia y asco que dejaba oir de fondo las melodías beatles. De ahí en adelante Nirvana trabajó contra Nevermind, dándonos una enseñanza: el artista siempre tiene que luchar contra su habilidad. El primer título barajado para In Utero era Me odio y quiero morir. Ahí están los primeros acordes de Rape me, una canción hermosa, nirvanesca, que parece celebratoria, pero que en seguida se convierte –a través de la letra- en un anticlímax.
Robert Lowell solía decir que si existiera un botón en uno de nuestros brazos y que con sólo tocarlo nos pudiéramos matar cuando se nos dé la gana, tarde o temprano todo el mundo se suicidaría. Los griegos racionalizaron el suicidio, los románticos lo celebraron, los católicos lo prohibieron...
Las causas por las que uno decide vivir a veces son tan complejas como por las que uno decide morir. Los últimos días de Cobain parecen sacados de una novela de Kafka. Un hombre caminando en espiral, haciendo cosas aparentemente absurdas, viviendo en una casa gigantesca y helada, solo, después de saltar el muro de la clínica donde intentaba una cura para su adicción.
Creo que también la destrucción es un acto creativo. Para Cobain la música que tanto amaba, la prometida libertad que le daría el punk rock se convirtió en un camarín repleto de espejos donde todos le decían lo bueno que era. Hastiado prematuramente de la vida, desconsolado por los padres terribles, se aferró a la guitarra para caminar unos pasos dentro de la maravilla del ser. Pero esto duró lo que dura un día de franco. Entonces se compró una escopeta, municiones, dejó unas cartas, varios diarios y se pegó un tiro. Ojalá a través de sus canciones haya alcanzado el nirvana y ya no tenga que volver a la Tierra.
Sí, Nirvana era -para alguien que no veía mucha televisión- sinónimo de la garcha de MTV. Por otro lado, siempre fui fanático de los Pixies. Cuando digo fanático quiero decir que me gustan todos los discos de la banda de Frank Black. A veces, uno dice que le gusta un grupo porque les gustan uno o dos discos y un par de canciones que suelen hacer época (por ejemplo, Common People, en el caso de Pulp). Un fanático, en cambio, disfruta de todos los discos de su grupo preferido. Y encuentra agua potable allá donde otros sólo ven barro.
En ese entonces me parecía que Nirvana le había metido la mano en el bolsillo a los Pixies y que los había degradado para ser accesibles a mucha más gente (creo que, en algún pasadizo remoto de su mente, Cobain pensaba lo mismo). Como se ve, yo tenía una concepción aristocrática y reaccionaria de la música. Porque, ¿de qué se trata el acto creador si no es de afanar?
Hay muchos motivos -más en el terreno de la sociología que en el de la música- para entender el fenómeno de explosión mediática de Nirvana y de su líder carismático, Kurt Cobain, en contraposición al perfil más bajo y de culto de los Pixies.
Cobain era rubio, de ojos azules, su forma de vestir -descuidada, sucia- era la de un modelo grunge que podía exhibirse en cualquier vidriera de las casas de moda juveniles. Y como si esto fuera poco, terminó pegándose un tiro y entrando en el panteón de los mitos: Joplin, Hendrix, Drake... Su madre, cuando le hicieron saber esta particularidad, contestó: "Sí, ahora forma parte de ese estúpido club".
Con Kurt no hubo posibilidad de percibir su decadencia musical. No hubo segundas partes, que nunca suelen ser buenas. Como le pasó a Humbert Humbert cuando se encuentra con una Lolita gorda, vieja y casada.
De manera que no entré a la música de Nirvana a través de sus discos. Tuve un rodeo largo. Recién cuando cayó en mis manos Heavier than Heaven, la biografía de Cobain escrita por Charles Cross, sentí curiosidad por escuchar su música otra vez. Me encantan las biografías y muchas veces suelen ser una buena entrada a la obra de un escritor o un músico. Cuando un biógrafo logra apasionar a uno en su objeto, el trabajo está cumplido. La biografía de Cross en ese plano es notable. No mitifica, está muy bien escrita. Por momentos tiene poesía. Y se sostiene con entrevistas a familiares y amigos de Cobain. Lo que quiero decir es que sea quien haya sido Cobain, hay un pathos, el estertor de un ser histórico, que ha sido capturado por Cross. Una de las versiones de Cobain está en ese libro. Un Cross a la mándibula sin final feliz.
Parece que Kurt Cobain fue un niño alegre hasta que sus padres se separaron. Después no logró encajar nunca en ningun lado y terminó errando por casas de amigos y familiares lejanos que trataban de cuidarlo porque sus padres habían tirado la toalla (unos padres, por otra parte –según cuenta Cross- muy disfuncionales y egoístas).
No terminó viviendo bajo un puente como a él le gustaba contar, pero sí durmiendo en un auto viejo. Cobain fue un joven inseguro, afectado de compasión por los seres indefensos (tuvo un montón de mascotas), que terminó literalmente partido al medio: desde chico padeció un enfermedad en el estómago que le impedía tragar sin sentir dolores extremos. Ningún médico la pudo curar y -según él- éste fue el motivo para probar la heroína y convertirse en adicto.
En el nombre del grupo que formó con Krist Novoselic está concentrado el destino de Cobain. Nirvana: el Buda llega al Nirvana –un no lugar, el vacío disolutorio- y logra salir de la rueda de reencarnaciones. No tiene que volver más a la tierra para seguir repitiéndose con el guión modificado de acuerdo a los karmas sucesivos.
En la familia de Cobain ya existían dos suicidios previos de los hermanos de su abuelo paterno y otro por el lado de la abuela materna. Lacan ha estudiado la repetición del síntoma a lo largo de las generaciones –aunque a veces se dé de manera opuesta- para plasmarlo en una fórmula matemática que lo condujo al estudio de los nudos borromeos en la última etapa de su vida. "Prefiero morir antes que convertirme en Pete Townshend", solía bromear Kurt sin saber que estaba a pasos de la repetición.
Las canciones de Cobain -maravillosas, crudas, extremas- también tienen esa rara particularidad kármica. Si la música de los Pixies puede ser vista como esos grandes agujeros negros que devoran energía y que son invisibles para los telescopios –joyas sonoras hechas con carne y huesos quebrados-, la de Nirvana parece su contracara necesaria. Como el cuerpo de Cobain, están partidas al medio, son gritos primales que –al igual que en la conducta bipolar- pasan de estados maníacos de exaltación a la depresión total.
Ya en su primer disco, Bleach, hay un tema monumental -About a Girl- que prefigura por su estructura todo lo que vendrá. Yo lo asocio a Things We Said Today, de Los Beatles, esa pequeña joya incrustada en A Hard Day´s Nigth que llega a la perfección del primer sonido beatle pero que también tiene un excedente que prefigura la etapa que se inicia con Rubber Soul.
Nevermind me gusta menos que In Utero, que me parece un disco extraordinario. Cuando se le preguntó a Cobain qué cambiaría de la carrera de Nirvana, dijo que le gustaría haber hecho primero In Utero y después Nevermind, no porque este último represente una evolución de su arte, sino porque Nevermind representó un éxito demoledor, impensable y molesto.
Uno de los problemas de los vanguardistas es que suelen sentir que nunca están a la altura de su arte. Esto les ocasiona una gran ansiedad, que muta en enfermedad y termina matándolos. La lista es larga. Nevermind fue la consagración de Cobain, el disco que todos podían escuchar. Un compendio de furia y asco que dejaba oir de fondo las melodías beatles. De ahí en adelante Nirvana trabajó contra Nevermind, dándonos una enseñanza: el artista siempre tiene que luchar contra su habilidad. El primer título barajado para In Utero era Me odio y quiero morir. Ahí están los primeros acordes de Rape me, una canción hermosa, nirvanesca, que parece celebratoria, pero que en seguida se convierte –a través de la letra- en un anticlímax.
Robert Lowell solía decir que si existiera un botón en uno de nuestros brazos y que con sólo tocarlo nos pudiéramos matar cuando se nos dé la gana, tarde o temprano todo el mundo se suicidaría. Los griegos racionalizaron el suicidio, los románticos lo celebraron, los católicos lo prohibieron...
Las causas por las que uno decide vivir a veces son tan complejas como por las que uno decide morir. Los últimos días de Cobain parecen sacados de una novela de Kafka. Un hombre caminando en espiral, haciendo cosas aparentemente absurdas, viviendo en una casa gigantesca y helada, solo, después de saltar el muro de la clínica donde intentaba una cura para su adicción.
Creo que también la destrucción es un acto creativo. Para Cobain la música que tanto amaba, la prometida libertad que le daría el punk rock se convirtió en un camarín repleto de espejos donde todos le decían lo bueno que era. Hastiado prematuramente de la vida, desconsolado por los padres terribles, se aferró a la guitarra para caminar unos pasos dentro de la maravilla del ser. Pero esto duró lo que dura un día de franco. Entonces se compró una escopeta, municiones, dejó unas cartas, varios diarios y se pegó un tiro. Ojalá a través de sus canciones haya alcanzado el nirvana y ya no tenga que volver a la Tierra.
miércoles, diciembre 20, 2006
jueves, diciembre 14, 2006
MC5
Bajo el nombre de DKT/MC5, tres de los sobrevivientes de MC5 siguen presentándose en vivo. Ahora giran por España, acompañados por los cantantes Handsome Dick Manitoba (The Dictators) y Lisa Kekaula (The Bellrays) y el guitarra Adam Pearson (Sisters of Mercy). Y dieron algunas notas. Transcribimos algunas de las declaraciones de Wayne Kramer a un diario español:
"Todavía creo en el poder político de la música. El arte tiene que desempeñar un papel importante tanto en nuestra cultura como en la escena política. Somos mensajeros"
"Estuvimos expuestos a ideas muy avanzadas en el momento adecuado. Aprendimos de la primera generación de bandas británicas y también de las tradiciones originales americanas del blues y el Rhythm and blues, pero necesitábamos más, necesitábamos algo nuevo. Cuando escuché a Cecil Taylor, Sun Ra, Albert Ayler o John Coltrane, supe que eso era justo lo que andaba buscando"
"El punk significa romper con la ortodoxia, ser en todo momento un enfant terrible. No es un concepto necesariamente asociado a las guitarras eléctricas, los peinados de cresta y los pantalones de cuero. Para muchos, el punk es sólo una herramienta de marketing. O una tendencia fashion. Yo siempre he estado más interesado en el estilo que en la moda. La moda es temporal, el estilo es eterno. La herencia real de nuestro mensaje debería ser más experimental. La mayor parte de grupos jóvenes que reconocen nuestra influencia parecen haber perdido el elemento clave. Lo que hicimos nosotros fue encontrar nuestro propio sonido. Sun Ra, Coltrane, Picasso y Sartre también fueron punks".
"Estoy trabajando en la música de una película que investiga el uso de prisioneros federales para experimentos con las drogas por parte del Gobierno americano. Habla, en suma, de la guerra más larga que en la actualidad sigue manteniendo el Gobierno de los Estados Unidos: la guerra contra la droga. En mi país hay 400.000 presos por delitos no violentos relacionados con la droga".
Kramer habla del documental televisivo "The narcotic's farm", en cuya banda sonora, en clave de jazz experimental, está trabajando hoy. Kramer estuvo dos años en prisión después de ser detenido en 1975 cuando intentaba venderles cocaína a dos agentes federales de incógnito. En la cárcel coincidió con su bajista Michael Davis, también condenado por delitos relacionados con la droga. La cadena televisiva VH1 invitó este año al guitarrista a rememorar esos años oscuros en su serie documental en cuatro entregas "The drug years".
"Todavía creo en el poder político de la música. El arte tiene que desempeñar un papel importante tanto en nuestra cultura como en la escena política. Somos mensajeros"
"Estuvimos expuestos a ideas muy avanzadas en el momento adecuado. Aprendimos de la primera generación de bandas británicas y también de las tradiciones originales americanas del blues y el Rhythm and blues, pero necesitábamos más, necesitábamos algo nuevo. Cuando escuché a Cecil Taylor, Sun Ra, Albert Ayler o John Coltrane, supe que eso era justo lo que andaba buscando"
"El punk significa romper con la ortodoxia, ser en todo momento un enfant terrible. No es un concepto necesariamente asociado a las guitarras eléctricas, los peinados de cresta y los pantalones de cuero. Para muchos, el punk es sólo una herramienta de marketing. O una tendencia fashion. Yo siempre he estado más interesado en el estilo que en la moda. La moda es temporal, el estilo es eterno. La herencia real de nuestro mensaje debería ser más experimental. La mayor parte de grupos jóvenes que reconocen nuestra influencia parecen haber perdido el elemento clave. Lo que hicimos nosotros fue encontrar nuestro propio sonido. Sun Ra, Coltrane, Picasso y Sartre también fueron punks".
"Estoy trabajando en la música de una película que investiga el uso de prisioneros federales para experimentos con las drogas por parte del Gobierno americano. Habla, en suma, de la guerra más larga que en la actualidad sigue manteniendo el Gobierno de los Estados Unidos: la guerra contra la droga. En mi país hay 400.000 presos por delitos no violentos relacionados con la droga".
Kramer habla del documental televisivo "The narcotic's farm", en cuya banda sonora, en clave de jazz experimental, está trabajando hoy. Kramer estuvo dos años en prisión después de ser detenido en 1975 cuando intentaba venderles cocaína a dos agentes federales de incógnito. En la cárcel coincidió con su bajista Michael Davis, también condenado por delitos relacionados con la droga. La cadena televisiva VH1 invitó este año al guitarrista a rememorar esos años oscuros en su serie documental en cuatro entregas "The drug years".
domingo, diciembre 10, 2006
Programa del 09/12/06
Grinding Halt (The Cure, Peel session)
I’ll come running (Brian Eno, unica Peel session, 1974)
Paris-Dourdan (Michel Houellebecq)
The Operation (Charlotte Gainsbourg)
Satin boys, Flaming Chic (Goldfrapp & Flaming Lips)
Your heartbeat breathes life in to me (The Weather Prophets)
Wanted (Loose Fur)
Knight Errant (David Grubbs)
Charla con Aquelarre y tres temas
Canto, desde el fondo de las ruinas
Cuentos tristes
Violencia en el parque
I’ll come running (Brian Eno, unica Peel session, 1974)
Paris-Dourdan (Michel Houellebecq)
The Operation (Charlotte Gainsbourg)
Satin boys, Flaming Chic (Goldfrapp & Flaming Lips)
Your heartbeat breathes life in to me (The Weather Prophets)
Wanted (Loose Fur)
Knight Errant (David Grubbs)
Charla con Aquelarre y tres temas
Canto, desde el fondo de las ruinas
Cuentos tristes
Violencia en el parque
jueves, diciembre 07, 2006
Visita de Aquelarre
Del Guercio / García / Starc / González Neira
Nos visitan para hablar de la reedición de Aquelarre y Candiles (disco que hasta hoy no existía en CD) y de futuros relanzamientos de esta banda clave de los 70.
Nos visitan para hablar de la reedición de Aquelarre y Candiles (disco que hasta hoy no existía en CD) y de futuros relanzamientos de esta banda clave de los 70.
miércoles, diciembre 06, 2006
Hay que buscar en el Parque
Apareció ayer en The Guardian.
Una joya del rock descubierta en un pequeño mercado alcanza cifras millonarias en una subasta 'online'
Un canadiense compró un disco de la Velvet Underground en un puesto de Nueva York por 75 centavos y ahora lo vende por más de 130.000 dólares
Los expertos lo consideran uno de los hallazgos más importantes de la historia del rock. Un canadiense lo compró en un mercadillo neoyorquino en 2002 por 75 centavos de dólar (menos de un euro), y ahora lo vende en una casa de subastas en Internet. Las pujas acaban el viernes a las ocho de la noche, así que si quiere una grabación de estudio de los primeros tiempos de la Velvet Underground dese prisa y rompa el cerdito: ahora anda por los 130.000 dólares (unos 100.000 euros).
El disco lo grabó la banda neoyorquina allá por los años 60 bajo la producción y tutela de Andy Warhol, según informa el diario británico The Guardian. Según Warren Hill, el canadiense que lo descubrió, es la versión definitiva del primer disco del grupo, titulado The Velvet Underground and Nico y considerado por algunos como el mejor debut de la historia del rock. El periódico británico cita unas palabras del músico Brian Eno en las que asegura que sólo un centenar de personas lo compraron cuando salió a la venta, pero todas ellas terminaron formando una banda.
El disco que ha salido a subasta en la página de Internet eBay es de acetato, uno de ésos que se creaban en los estudios para que los músicos pudieran repasar las grabaciones del día en su casa. Cinco de las canciones son iguales a las que salieron en el disco puesto a la venta en su día, pero hay cuatro diferentes: Heroin, I'm Waiting For The Man, European Son y Venus in Furs.
Una joya del rock descubierta en un pequeño mercado alcanza cifras millonarias en una subasta 'online'
Un canadiense compró un disco de la Velvet Underground en un puesto de Nueva York por 75 centavos y ahora lo vende por más de 130.000 dólares
Los expertos lo consideran uno de los hallazgos más importantes de la historia del rock. Un canadiense lo compró en un mercadillo neoyorquino en 2002 por 75 centavos de dólar (menos de un euro), y ahora lo vende en una casa de subastas en Internet. Las pujas acaban el viernes a las ocho de la noche, así que si quiere una grabación de estudio de los primeros tiempos de la Velvet Underground dese prisa y rompa el cerdito: ahora anda por los 130.000 dólares (unos 100.000 euros).
El disco lo grabó la banda neoyorquina allá por los años 60 bajo la producción y tutela de Andy Warhol, según informa el diario británico The Guardian. Según Warren Hill, el canadiense que lo descubrió, es la versión definitiva del primer disco del grupo, titulado The Velvet Underground and Nico y considerado por algunos como el mejor debut de la historia del rock. El periódico británico cita unas palabras del músico Brian Eno en las que asegura que sólo un centenar de personas lo compraron cuando salió a la venta, pero todas ellas terminaron formando una banda.
El disco que ha salido a subasta en la página de Internet eBay es de acetato, uno de ésos que se creaban en los estudios para que los músicos pudieran repasar las grabaciones del día en su casa. Cinco de las canciones son iguales a las que salieron en el disco puesto a la venta en su día, pero hay cuatro diferentes: Heroin, I'm Waiting For The Man, European Son y Venus in Furs.
lunes, diciembre 04, 2006
Sobre los temas del radioblog
Hicimos algunos reemplazos, cinco para ser más concretos.
The Beauty Room es para amantes de Steely Dan. Los que no (supongo que serán mayoría), abstenerse.
Harvey Milk es una recomendación de Julian Cope, lo que aquí en Mal Elemento, estando Strozza vivo y en sus cabales, es palabra sagrada.
Hay un tema nuevo de Eric Matthews, un artista que admiro mucho y que edita rodeado de un silencio cada vez más notorio.
El disco de T-Bone Burnett está muy bueno; Fresán tiene razón.
Y hay un tema del nuevo de Stuart Staples, a falta de Tindersticks.
Salud
The Beauty Room es para amantes de Steely Dan. Los que no (supongo que serán mayoría), abstenerse.
Harvey Milk es una recomendación de Julian Cope, lo que aquí en Mal Elemento, estando Strozza vivo y en sus cabales, es palabra sagrada.
Hay un tema nuevo de Eric Matthews, un artista que admiro mucho y que edita rodeado de un silencio cada vez más notorio.
El disco de T-Bone Burnett está muy bueno; Fresán tiene razón.
Y hay un tema del nuevo de Stuart Staples, a falta de Tindersticks.
Salud
Drogas
En días de comandos antitabaco, antidroga, antitodo, una letra de Adam Green, que siempre tiene su gracia. Está en su último disco,Jacket Full of Danger, y se llama "Drugs".
There's a time that will come
When the kitchen is sunny and
There's just no other place I'd like to be
And ev'rything's gone and
My finger is longer
I never want to come down again
I feel so lonely
I feel so lonely
I got cold last night on a westbound train
I love the moonlight
That combs the prairies
I got cold last night on a box car floor
Oh, my baby couldn't shave me that day
When my lady threw my drugs away
Hey, I almost thought she'd need me to know
I like drugs
I love them so
I like drugs
I like to linger in the alleyway
I like drugs
I like to hold them for a friend
And ev'rything's gone and
My finger is longer
I never want to come down again
I like to do drugs
I like to have drugs
I like to hold a cigarette full of grass in my hand
Until one morning
That ugly morning
When the bread got stabbed and the cat got drunk
Oh, my baby couldn't shave me that day
When my lady threw my drugs away
Hey, I almost thought she'd need me to know
I like drugs
I love them so
I like drugs
There's a time that will come
When the kitchen is sunny and
There's just no other place I'd like to be
And ev'rything's gone and
My finger is longer
I never want to come down again
I feel so lonely
I feel so lonely
I got cold last night on a westbound train
I love the moonlight
That combs the prairies
I got cold last night on a box car floor
Oh, my baby couldn't shave me that day
When my lady threw my drugs away
Hey, I almost thought she'd need me to know
I like drugs
I love them so
I like drugs
I like to linger in the alleyway
I like drugs
I like to hold them for a friend
And ev'rything's gone and
My finger is longer
I never want to come down again
I like to do drugs
I like to have drugs
I like to hold a cigarette full of grass in my hand
Until one morning
That ugly morning
When the bread got stabbed and the cat got drunk
Oh, my baby couldn't shave me that day
When my lady threw my drugs away
Hey, I almost thought she'd need me to know
I like drugs
I love them so
I like drugs
domingo, diciembre 03, 2006
Programa 02-12
Nike+ Original Run (LDC Soundsystem, new!)
Colours (Richard Davis)
Maluco Beleza (Raul Seixas)
Lady, Lady (Os Mutantes)
Pardon Me (The Blow)
Amsterdam (Peter, Bjorn and John)
Presentación del disco d “Bring Me The Workhorse”, de My Brightest Diamond
Dissapear
Freak out
Attica Blues (Archie Shepp. Blackalicious rmx)
At Night (John Coltrane. Ravi Coltrane rmx)
Funkbox Party (Masterdon Commitee)
DJ Style (Mr. Q)
Why can’t I make you high (Dani Siciliano)
It’s 5 (Architecture in Helsinski)
New Slang (The Shins)
Colours (Richard Davis)
Maluco Beleza (Raul Seixas)
Lady, Lady (Os Mutantes)
Pardon Me (The Blow)
Amsterdam (Peter, Bjorn and John)
Presentación del disco d “Bring Me The Workhorse”, de My Brightest Diamond
Dissapear
Freak out
Attica Blues (Archie Shepp. Blackalicious rmx)
At Night (John Coltrane. Ravi Coltrane rmx)
Funkbox Party (Masterdon Commitee)
DJ Style (Mr. Q)
Why can’t I make you high (Dani Siciliano)
It’s 5 (Architecture in Helsinski)
New Slang (The Shins)
sábado, diciembre 02, 2006
Ondo en vivo
Hoy, en Mal Elemento, Sebastián Carreras (Entre Ríos) presenta los temas de "Uno", primer álbum de su nuevo proyecto, Ondo.
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