sábado, marzo 24, 2007

Programa 24 / 03 / 07

Retail Heaven (Hey Willpower)
What a lovely place (HAL)

Someone Great (LCD Soundsystem)
A New Name (!!!)

Smoke bubbles (Basement Jaxx)
Berlin (Cagedbaby)

My Idea For Fun (The Stooges)
Tommy Gets His Tonsils Out (The Replacements)

Riot Van (Arctic Monkeys)
Lady Stardust (David Bowie, demo)

Disco de la semana: The Autumn Defense, de The Autumn Defense
I Knew It All Along
City Bells

Once in a lifetime (Talking heads, en vivo)
Charlie don´t surf (The Clash)

Reaccionar (Lucas Marti)
Las almas (Francisco Bochaton)

Street Waves (Pere Ubu)
I'm the fly (Wire)

I've Changed My Number (Plush)

martes, marzo 20, 2007

Waiting For the Mundial (2010), by Fabián Casas

RAYMOND PARA PRINCIPIANTES

Los primero que recuerdo es, creo, el invierno del 79. A medianoche bajaba de mi pieza y mi viejo estaba tomando mate con mi vieja frente al televisor en el que veían los partidos en directo del juvenil de Menotti que salió campeón del mundo. Qué hermoso era estar en la pieza de mis padres, iluminados por la televisión donde daban fútbol mientras afuera todavía hacía frío (esto fue antes de los grandes cambios que nos llevaron a estos otoños asmáticos y sudorosos).

Bueno, ahí vi jugar por primera vez a Ramón Díaz. Un crack. Era un jugador de la noche que la estaba rompiendo en el país de Mishima. Muchos años depués yo le estaba haciendo un reportaje a un gran jugador de River -de ojos saltones, como el dueño de Garfield- que había estado bajo las órdenes de Ramón. Cuando le pregunté sobre la idoneidad del técnico -algo de lo que en el ambiente del fútbol se dudaba- me dijo, con una sonrisa en los labios: "La charla técnica la daba yo, papá". Para mí quedó claro que Ramón Diaz era un testaferro de los grandes jugadores que le tocaban en suerte.

Una mañana me desperté y este hombre estaba en San Lorenzo. Rodeado de gente que detesto -con Tinelli en el primer lugar de mi ranking-. Mi viejo, que votaba a Manrique cuando era joven, que se emocionaba con Perón y que pensaba que los militares no eran tan malos a fin de cuentas y que le reconocía un gran carisma a Menem (en suma, uno más de los muchos de clase media baja como todos nosotros, que somos los esclavos tristes sobre los que reinan políticos impotentes), estaba exultante ante la llegada del ex técnico de River.

A mí me costó sacar alguna conclusión sobre nuestro nuevo DT. Por un lado, pensé que iba a hacer un vaciamiento del club: decía que iba a comprar a Messi, Batman, Superman, Brad Pitt, Saviola, Ronaldinho, Etóo, y demás superestrellas. Pero sólo trajo a Ledesma y a la Gata Fernández y consiguió ganar la pulseada por Lavezzi (no sólo retuvo a Lavezzi, sino que lo puso en la cancha en una versión reloaded).

Ahora han pasado cinco partidos y jamás pensé que Raymond iba a subir al Casla a la punta de la tabla con tanta autoridad. Tengo una hipótesis sobre Ramón Díaz: es un jugador muy bueno de póker. En el póker ayuda la suerte, pero también juega la habilidad o la temeridad del jugador. El jugador de póker sabe mentir: Ramón lo hizo con los refuerzos prometidos. El jugador de póker pone cara de póker si tiene ases o si está en el horno. Ramón lo hace cuando consigue que todas las miradas se centren en él (como esos tomates de plástico que tenemos en la heladera para absorver el olor mediante un carbón que tienen escondido en el centro) y deja que sus jugadores sólo piensen en jugar. Ha construido un San Lorenzo de overol, sin grandes lujos, que puede hacer pie en un campeonato mediocre hasta el momento.

Merlo, con un Racing penoso, salió campeón. Cuki, un amigo mío, me contó que se cruzó con Ramón en un casino, en una mesa de Black Jack. Ramón abrió dos juegos con sendos reyes e, inmediatamente, a cada uno le llegó un as. Ser un hombre del destino -el amor fati del que hablaba Espinoza- es aceptar lo que le toque a uno en suerte. No ser un llorón que siempre piensa que alguien le está haciendo algo. Passarella es un llorón. Yo creo que Ramón ni siquiera tiene cábalas. Se deja puesta esa remera negra con rayas blancas, que lo hace parecer un mangangá, sólo para despistar. Para que crean que le están viendo las cartas. Continuará...

domingo, marzo 18, 2007

Programa 17/03/07

As Time Breaks Off (Delorean)
Nunca sabrás (Montevideo)

(David Bowie I Love You)Since I Was Six (Brian Jonestown Massacre)
After All (David Bowie)

Calles y avenidas (La Buena Vida)
El golf (Tachenko)

Disco de la semana: Back Numbers de Dean & Britta
You Turned Me Head Around (cover del tema de Lee Hazlewood)
The Sun Is Still Sunny

A Day Like This (tema de The Cure por Pequeña Orquesta Reincidentes)
A Strange Day (The Cure)

Since I left you (The Avalanches)
A love from outer space (Tahiti 80)

Bed To The Bills (Subtle)
The Pinnacle Of Experience (Supersystem)

In The Morning (The Coral)

viernes, marzo 16, 2007

From MDQ (reloaded) Part III, por Pablo Strozza

Entre un clima no apto para la playa y buenas pelis continúa todo en la Ciudad Feliz. Las buenas pelis que vi son Wristcutters: A Love Story y A Big Bang Love: Juvenile del siempre genial Takeshi Miike. La primera muestra una suerte de realidad paralela sobre un lugar en donde van a parar toda la gente que se suicida, con mucho humor negro en el medio. Luego muta hacia una road movie, y para el final (tras una gran aparición de Tom Waits) se resuelve como una comedia romántica. Y la de Miike… es la peli más lyncheana del hombre. Todo transcurre en una cárcel entre dos asesinos, y con un clima bastante homoerótico en el medio. Luego hay un punto en el que yo, al menos, no entendía nada: cohetes, una pirámide inca y dos nipones hablando sobre el ser y la nada. Y al final todo empieza a cerrar, las risas invadieron mi persona (gran parte de la sala se había ido) y Takeshi revalidó sus credenciales. Una cosa importante: casi no hay violencia graciosa en el filme (aunque, si la ven, presten atención al gesto de OK).

La gran decepción del festi se llama American Hardcore. Todo bien con las imágenes de archivos de Minor Treta,Black Flag y los Bad Brains, todo genial con los testimonios y la reivindicación de ciertas bandas oscuras, pero… ¿Dónde coño están los Dead Kennedys? Hay solamente una (si, una) mención a Biafra & Co. en todo el largo. Have This me contaba que el director está peleado a muerte con el hacedor de “Kill The Poor”, lo que me llevó a pensar en un documental sobre el fobal argento de 1986 sin la aparición de Maradona, ¿no estaría bueno? De la peli sobre Zidane con música de Mogwai, hablaré en otra entrada.

Gastronomía: El Ceibo (Santiago del Estero casi llegando a Colón) es el lugar que no se pueden perder si gustan de las comidas regionales. Recomendado el locro y las empandas de carne cortadas a cuchillo. En cuanto a la pizza de molde (su reivindicación es la gran lucha de este año, con Damián Damore y este humilde servidor como abanderados de la causa), la elección es la Pizzería Palermo (en frente al shopping Los Gallegos). Otra buena variante al respecto, aunque un poco inferior, es justo enfrente, en Las Nieves.

Parece que sale un poco el sol, así que me voy a ver si lo puedo aprovechar. Mañana, en el programa, la penúltima síntesis. Seguiremos informando.

martes, marzo 13, 2007

Waiting For The Mundial (2010), by Fabián Casas

PALERMO INSENSIBLE

Este fin de semana me lo pasé mirando fútbol. El sábado a la noche, antes de ir al cumpleaños de un gran amigo, vi Estudiantes - Boca. Lo primero que me impactó de la transmisión fue cuando se coló la cámara por la punta de ese preservativo inmenso en que los jugadores se arengan antes de entrar a la cancha. ¿Quién era el que arengaba? Nada menos que Martín Palermo. El tipo que, según sus palabras, tiene una vida de película. Lo cierto es que parece que Palermo es uno de los pocos profesionales en serio que quedan en el fútbol argento. No es como el idiota de Coudet que pone por contrato no jugar contra Rosario Central. Si tanto te gusta Central, jugá para ese equipo o dejá el fútbol.

Confieso que me tienen harto los jugadores que no gritan los goles que les meten a sus equipos del alma. Pero para no hilar tan fino, me quedo con los tipos como Palermo, que como cobran un suculento cheque a fin de mes, por lo menos se mueven como lo que son: asalariados comprometidos con su trabajo. Palermo fue el que les habló en la manga a sus compañeros y el que sepultó con tres goles dantescos las aspiraciones de Verón y Cia. (y probablemente también el cariño que hasta ahí le tenía el hincha pincharrata). Hay algo sobre lo que no quedan dudas: Palermo odia el éxito fácil. Se come goles imposibles que podría hacer hasta Ferreirós (que no juega y desprecia el fútbol) y mete algunos imposibles, como el tercero a Ustari o el primero de cabeza al Estudiantes del Choto Simeone. Cuando terminó el primer tiempo, me imaginé a Simeone llamando de urgencia al videoclub de turno para pedir una película que reanime a sus muchachos. Pero no hubo lola: dos o tres minutos de Román Freddo Riquelme y un puntazo a la que te criaste de Palermo insensible y ¡listo!

Ya en el domingo por la noche, me junté con Lingenti para mirar una serie que se llama Lost, una garcha similar a un reality show pero actuada por modelos de Armani. Después de ver tres capítulos al hilo, pasamos a Paso a Paso. Acá quiero hacer un pedido: ¿no se podrían obviar los largos editoriales sin ton ni son de los conductores? El programa termina alargándose sin motivo alguno. Y otra cosa: ¿uno de los dos conductores no se parece a Joe 90?

Terminada esta última fecha, con Lingenti sacamos las siguientes conclusiones: a) Passarella es un cantante de protesta: a pesar de que River le compra todo lo que pide -jugadores, referís, políticos, etc.-, el DT millonario no para de protestar todo. b) Dolca Rivas, el ídolo instantáneo que tiene River en la defensa, le pega a cualquiera que pase cerca. Y c) Este es el campeonato de los técnicos. Como si fueran esos luchadores lookeados de Titanes en el ring, están El oficinista Caruso Lombardi, El Guasón Raymond Diaz, el Director editorial de La Protesta Daniel Passarella y Corega Russo (N. de la R: ¡que, dicen, se empomó a Araceli, con lo que queda claro que esa mina tiene alguna perversión: Russo, Suar...), entre otros. Continuará.

lunes, marzo 12, 2007

From MDQ (reloaded) Part II, by Pablo Strozza

Por suerte, el sol se dio cita ayer y hoy en MDQ. Ayer, por motivos de fuerza mayor (léase sueño) no fui a la playa, pero en un rato el mar me verá, una vez más, chapoteándolo.

A continuación, algunas viñetas (buenas, malas, desconcertantes) de este festival:

- "Jonathan Richman es como si Syd Barrett se hubiese rehabilitado de su
cuelgue en una Iglesia Evangélica" (Pablo Vitalli, amigo marplanauta).

- La escena de la picadora de carne en Election 2 de Johnnie To. Un
espíritu impresionable como el de Lingenti no se la bancaría, Hernán la
disfrutará con una gran sonrisa.

- Descubrí cuál es mi mayor problema con Los Alamos: les falta humor.
Los muchachos de El Mató a un Policía Motorizado, en cambio, no se toman
tan en serio, y la gastan.

- Charles Burnett, pionero blaxplotation, gran hallazgo del festi.

- La Trattoria, la primera "sorrentinería" (sic) del país, es el acierto
mayúsculo a la hora de comer pastas en la Ciudad Feliz.

- Gran set post punk de DJ Havee This en la Inrocks Party de anoche.
Levantó a todos con una pasada magistral.

- A propósito, ¿por que insistir en las fiestas -más precisamente en la
de Caras y Caretas- con "YMCA", Kool and The Gang y toda esa música de
fiesta de 15? Puaj.


Me voy al mar. Seguiremos informando.

sábado, marzo 10, 2007

Programa 10-03

Dirty Talk (Klein & MBO)
Fashion Fascism (Noblesse Oblige)

Fallen Angel (King Crimson)
Jean The Birdman (David Sylvian & Robert Fripp)

Strozza desde Mar del plata!

Not trippin (Hey Willpower)
Transparent (The Sea and Cake)

Recital de Javiera Mena y Gepe
Esquemas Juveniles
Sol de invierno
Definitiva
Na mas (Gepe)

Cryptograms (Deerhunter)
Paper Cup Exit (Sonic Youth)

Forgotten Works (The Klaxons)
Disco Biscuit (Cagedbaby)

Autoengaño -el ocaso del capitan Robertson- (Juan Ravioli)

jueves, marzo 08, 2007

From MDQ (reloaded), by Pablo Strozza

A diferencia de Johnny Rotten, yo sí quiero vacaciones en el sol. Llego a La Feliz, una humedad del 1.500% y a la noche… ¡un temporal que obliga la suspensión de las clases! En fin…La ciudad está tan bonita como siempre. Marzo es el mes de los jubilados aquí, y se nota: en el hotel donde me albergo, el más joven soy yo. Lo que no tuve en cuenta es que marzo también es el mes de los padres con hijos menores de tres años, a los cuales debo sufrir como Boca cada vez que se encuentra con el CASLA.

Tanto en el micro como en la cena de ayer dos niños, respectivamente, gritando y pataleando ante la nula mirada de sus padres. ¿Qué se hace en estos casos? Paciencia, como dijo el trovador montegrandino (que este año vuelve a la música, good news!).

Hoy empieza el Festival de Cine, y entre hoy y mañana llegan los amigos (El Gran Colo, los Inrocks, Naza, etc.). Hay buenas pelis (Shaft, un documental sobre hardcore de los EEUU, Takeshi Miike) y la fiesta de apertura promete. Seguiremos informando.

PS: Recomendación a todos los amantes de la buena literatura: no dejen pasar bajo ningún concepto Kincón de Miguel Briante. 11/10, como dice Copey.

martes, marzo 06, 2007

Rocky Balboa

Rocky Balboa, el personaje creado hace 31 años por Sylverster Stallone, es una doble metáfora: nacido en la pantalla en 1976, exactamente a 200 años de la independencia norteamericana y establecido en Filadelfia, la ciudad donde se firmó la carta magna de ese país, Rocky encarna a Estados Unidos: sus victorias, su voluntad y su valor quieren ser una manifestación de lo que los norteamericanos ven en ellos mismos; pero al mismo tiempo, este boxeador acabado que recibe la oportunidad de redimirse refleja a Sylverster Stallone: las carreras de ambos están fatalmente ligadas. En 1976, Stallone también era un actor con una década de roles secundarios y fracasos a cuestas que obtuvo una chance única: protagonizar un guión propio con un personaje basado un poco en sí mismo que le calzaba como protector bucal. Su perseverancia y algo de suerte lo llevaron al éxito y al reconocimiento: aunque la primera Rocky estaba lejos de ser la favorita, derrotó en los Oscars a pesos pesados como Taxi Driver o Todos los hombres del presidente. Tiempo después, en la cumbre de su carrera, Rocky llegó hundir a puño limpio a toda la Unión Sovietica, mientras que Stallone se convertía en el actor-guionista-director mejor pagado de Hollywood. Desde allí, para ambos, fue todo cuesta abajo. Rocky V (1990), que pasó sin pena ni gloria, fue el anunciado final de la saga. Mientras el Semental Italiano iba quedado en el olvido, la carrera de Stallone se diluia entre algún papel interesante (Cop Land) y una seguidilla de fracasos comerciales en el rubro que era su fuerte: las películas de acción más insensatas. Por eso, cuando, al comienzo de este nuevo film, este Rocky geriatrico recibe la oferta de volver a pelear y debe implorar por un permiso ante una junta, es imposible no ver en esa imagen a Stallone pidiendo luz verde para su delirante proyecto: “Se que ustedes tienen un trabajo que hacer, pero no me impidan hacer el mio”. Si los Estados Unidos están en guerra, Rocky no puede dejar de pelear. En esta ¿última? entrada de la serie, el mítico luchador vuelve al ring (el daño cerebral de la V quedó en el olvido) para enfrentar a Mason Dixon, boxeador extraordinario en la cima de sus poderes que no encuentra rivales entre los púgiles de su edad. Anegado por el melodrama, todo el primer acto es un recorrido nostálgico por los lugares que Rocky compartió con su esposa Adrian (fallecida por problemas contractuales con Talia Shire). Mucho, muchísmo tiempo después, la película se pone un poco en marcha con una secuencia de entrenamiento (más disfrutable por la clásica banda sonora de Bill Conti que por la secuencia en sí que parece hecha en piloto automático) y luego, con la batalla final, durante la que Sly trata de reemplazar con chisporroteo visual el voltaje que le falta al guión, a la actuación y a la dirección. Todo va por carriles tan obvios que hasta un boxeador con daño cerebral pudo imaginar esta película. Pero el problema no son los clichés, sino la falta de vitalidad: nadie esperaba una sopresa en Rocky IV, pero al menos, la película funcionaba como entretenimiento trash. A los 60, está claro que Rocky perdió su vigor: quiere ser una película reflexiva y melacólica sobre el final de una vida, pero apenas logra ser aburrida y desganada.

domingo, marzo 04, 2007

programa 03-03

Dictionary (The Go Find, new!)
Keep an open mind (McCarthy)

I Was Dancing In A Lesbian Bar (Jonathan Richman)
Drugs (Adam Green)

Gangsta Bop (Akon)
Alright (John Legend)

Entrevista y minishow de No lo soporto
Hoy
Insignificante
Tema inédito

Presentación del disco The Weirdness de Iggy & The Stooges
The Weirdness
I´m Fried

Wish I Was Skinny (The Boo Radleys)
I Need Direction (Teenage Fanclub)

Surgery (Robyn Hitchcock)
Great White Wonder (Julian Cope)

Grand Canyon (Tracey Thorn, new!)
Up on Crutches (The Sea and Cake, new!)

Dios de la adolescencia (Invisible)