sábado, enero 19, 2008
viernes, enero 18, 2008
Pan dulce Marcola, by Fabián Casas
¿Cuántas bandas pueden sobrevivir a su caricatura? No bien ponemos el texto, crece la retórica, como el halo del dulce de membrillo, el olor de las medias usadas, la línea de transpiración en las camisas...
Diríamos que hay un excedente positivo y un excedente negativo. Por un lado, la caricatura toma el poder y la banda no puede más; por el otro, hay un poderío creativo que escapa a lo que la banda se proponía, algo que la supera y la engrandece.
Hay muchos "artistas" que me parecen simplemente caricatura. Por ejemplo, el hip hop argentino. ¿Qué carajo es eso? Unos tipos que mueven las manos como El Hombre Araña cuando larga la tela o -en una versión aún peor- como Diana Maggi haciendo "soy una vieja loló" en Matrimonios y algo más. ¿Alguien la recuerda?
Lo cierto es que el imaginario de estos muchachos sucede en una especie de second life cuyo epicentro parece ser los Estados Unidos. Por lo general -al menos los que conozco- viven en barrios altos de la ciudad pero reivindican una energía gangsteril que haría morir de risa a Marcola, el capo de tutti capi detenido en la prisión de máxima seguridad del Brasil y quien posiblemente podría ser el mejor escritor brasileño vivo y el tipo más malo del mundo de verdad. Marcola es la distopia total: googléen su nombre y busquen sus mensajes dantescos desde la cárcel. Y después, si pueden, rapéenlos.
También está la cumbia villera o la cumbia a secas. Hace rato que vengo escuchando la reivindicación de esta música retrógrada y conservadora. La misma estructura de la cumbia, su tic tac repetitivo que dice "que-den-sé en el molde, que-den-sé en el molde". Aún más que los evangelistas enviados por la CIA, parece ser la cumbia la barra de contención contra la protesta social que debe encarnar la música de los excluidos. Pero, ¿quién en el hip hop está excluido? ¿No suelen ser auspiciados por las marcas de celulares? ¿Y puede querer cambiar su mundo un tipo que repite mentalmente la misma cumbia día a día antes de dormirse? Un viejita, haciendo el gesto de viejita con su mano sobre la pera me parece más auténtico que un rapper millonario torciendo la mano como si tuvieran una enfermedad muscular degenerativa. ¿No es un gesto un poco forzado?
Diríamos que hay un excedente positivo y un excedente negativo. Por un lado, la caricatura toma el poder y la banda no puede más; por el otro, hay un poderío creativo que escapa a lo que la banda se proponía, algo que la supera y la engrandece.
Hay muchos "artistas" que me parecen simplemente caricatura. Por ejemplo, el hip hop argentino. ¿Qué carajo es eso? Unos tipos que mueven las manos como El Hombre Araña cuando larga la tela o -en una versión aún peor- como Diana Maggi haciendo "soy una vieja loló" en Matrimonios y algo más. ¿Alguien la recuerda?
Lo cierto es que el imaginario de estos muchachos sucede en una especie de second life cuyo epicentro parece ser los Estados Unidos. Por lo general -al menos los que conozco- viven en barrios altos de la ciudad pero reivindican una energía gangsteril que haría morir de risa a Marcola, el capo de tutti capi detenido en la prisión de máxima seguridad del Brasil y quien posiblemente podría ser el mejor escritor brasileño vivo y el tipo más malo del mundo de verdad. Marcola es la distopia total: googléen su nombre y busquen sus mensajes dantescos desde la cárcel. Y después, si pueden, rapéenlos.
También está la cumbia villera o la cumbia a secas. Hace rato que vengo escuchando la reivindicación de esta música retrógrada y conservadora. La misma estructura de la cumbia, su tic tac repetitivo que dice "que-den-sé en el molde, que-den-sé en el molde". Aún más que los evangelistas enviados por la CIA, parece ser la cumbia la barra de contención contra la protesta social que debe encarnar la música de los excluidos. Pero, ¿quién en el hip hop está excluido? ¿No suelen ser auspiciados por las marcas de celulares? ¿Y puede querer cambiar su mundo un tipo que repite mentalmente la misma cumbia día a día antes de dormirse? Un viejita, haciendo el gesto de viejita con su mano sobre la pera me parece más auténtico que un rapper millonario torciendo la mano como si tuvieran una enfermedad muscular degenerativa. ¿No es un gesto un poco forzado?
domingo, enero 13, 2008
domingo, diciembre 30, 2007
Ultimo programa del 2007 en LR11 (La Plata)
Ocean of Noise (Arcade Fire)
My Rights vs. Yours (The New Pornographers)
Lazy Sunday (The Small Faces)
Set Me Free (The Kinks)
Acelera sus latidos corriendo a ningún lado como un toro asustado (Pez)
El camino de Dios (Los Natas)
You Don't Know Her Name (Maps)
23 (Blonde Redhead)
In a Moment (Ray Davies)
Jennifer She Said (Lloyd Cole)
Disco de la semana: "Transnormal Skiperoo", de Jim White
Jailbird
Fruit of the Vine
Cold Iron Bound (tema de Bob Dylan x Tom Verlaine)
Ring Them Bells (tema de Bob Dylan x Sufjan Stevens)
Navy Nurse (The Fiery Furnaces)
Owed T'Alex (Captain Beefheart)
Cargo Culte (Serge Gainsbourg)
La vanité (Benjamin Biolay)
Red Rabbits (The Shins)
Aren´t You Glad (The Beach Boys)
An Open Letter to NYC (Beastie Boys)
My 1st Song (Jay Z)
Tristango (Astor Piazzolla)
My Rights vs. Yours (The New Pornographers)
Lazy Sunday (The Small Faces)
Set Me Free (The Kinks)
Acelera sus latidos corriendo a ningún lado como un toro asustado (Pez)
El camino de Dios (Los Natas)
You Don't Know Her Name (Maps)
23 (Blonde Redhead)
In a Moment (Ray Davies)
Jennifer She Said (Lloyd Cole)
Disco de la semana: "Transnormal Skiperoo", de Jim White
Jailbird
Fruit of the Vine
Cold Iron Bound (tema de Bob Dylan x Tom Verlaine)
Ring Them Bells (tema de Bob Dylan x Sufjan Stevens)
Navy Nurse (The Fiery Furnaces)
Owed T'Alex (Captain Beefheart)
Cargo Culte (Serge Gainsbourg)
La vanité (Benjamin Biolay)
Red Rabbits (The Shins)
Aren´t You Glad (The Beach Boys)
An Open Letter to NYC (Beastie Boys)
My 1st Song (Jay Z)
Tristango (Astor Piazzolla)
El almuerzo desnudo, by Fabián Casas
Fui invitado por periodistas de La Mano para participar de un reality que se desarrolla con cada aparición de un nuevo trabajo del Indio Solari. Se trata de la escucha del disco nuevo y el posterior reportaje con el ex cantante de Los Redondos. Como se pudo leer en la infinita repetición de notas de la vez anterior (cuando presentó "El tesoro de los inocentes"), el reality empieza en una estación de servicio ubicada a las puertas de Parque Leloir donde un stalker del Indio pasa a buscar a los periodistas y -después de dar un par de vueltas- los conduce hasta un portón eléctrico que se abre lentamente para que ingresemos a la Graceland suburbana donde pasa sus días Carlos Solari, más solari que nunca.
Tengo mis sospechas sobre la verdadera existencia de la estación de servicio. Estoy seguro de que si alguien va ahí hoy encontrará sólo un descampado. Me parece que todos eran extras pagados por el músico: las cajeras gordas, los remiseros que descansaban con un pie afuera de sus autos y hasta me pareció conocido -me sonó a bajista de banda under ya perimida- la cara de uno de los empleados de la Shell que nos vigilaba con su delantal naranja.
Ya en la casa y sentados en la sala donde Solari compone, pinta, dibuja y escribe, se nos comenta que afuera hay perros peligrosos (uno se llama Saturno, y me imagino que debe hacer la bicicleta asesina) y que mientras estemos ahí se los va a tener sueltos. Cuando bajemos para irnos, los van a guardar. Desde este lugar se ven los árboles y los pájaros, la naturaleza a full intervenida por el hombre mediante alambres de púas, alarmas y cámaras de televisión. El panóptico de Foulcault a todo lo que da.
Carlos Solari, el Indio, el ídolo de miles de viejitas a lo largo y lo ancho del país, es un hombre amable, de larga parla que nos pone el disco de parado para que escuchemos de un tirón los casi 12 temas, más o menos, con el estómago en ayunas. Con precisión de relojería, una chica encantadora entra con una bandeja con café y medialunas cuando empieza el último tema. Esta sensación de que todo está organizado, como en un Mc Donalds o en una aerolínea de calidad, va a estar a lo largo de toda la visita. Aunque me intimida la presencia de Saturno allá abajo, le digo que es imposible tener una opinión sobre un disco en una escucha, a veces, le digo, uno tarda un año en comprender una canción o una película. Pero el tipo ni se inmuta. Me acuerdo acá de una propaganda de la dictadura militar en contra de la literatura "apátrida": un joven le decía a otro a la entrada de la facultad: "Tomá, leélo, y mañana lo comentamos". ¡Y era El Capital de Marx, que te puede llevar toda una vida comprenderlo!
¿Cómo dar cuenta de un hombre en su totalidad?, se preguntaba Paul Valery. Tarea difícil. Quien escribe esta nota había entrevistado a Solari dieciocho años atrás. En ese entonces vivía en una casa sencilla de Ramos Mejía. Desde esa época hasta hoy Solari acumuló poder personal y material. ¿El poder cambia a la gente? Yo creo que no. El poder no corrompe, delata: el que era un tipo gamba antes del poder lo sigue siendo con poder. Y viceversa. La sensación que da Solari es la de un hombre atravesado por miles de contradicciones. Un tipo que parece pelear contra el animal que lo habita y contra el controlador incesante que es "el ladrón de su cerebro".
Según sus palabras, el cantante de voz arguadentosa formó parte de una generación que quiso cambiar al mundo. De ahí que muchas veces la palabra "orga" aparezca en su vocabulario. Pero Solari no parece ser un hombre en favor de la fuerza colectiva. Más bien es un individualista tenaz. Uno de los lemas de Los Redondos, recordemos, era "solos y de noche". Nada de mezclarse con otros, nada de ir a festivales en conjunto. Las veces que lo hicieron, Skay se tuvo que poner al frente del grupo. Quizás uno de los karmas de Solari sea éste: haber compuesto una música que atrajo a multitudes cuando -en el fondo de su corazón- es un fóbico incurable.
Hay una escena de "Lost" que es muy significativa. Es cuando se destroza el avión en el aire y Benjamin Linus -el líder de Los Otros- sale a su porche y ve que va a tener -¡por fin!- problemas. Algo similar le pasa a Robinson con la huella de Viernes. Benjamin Linus es bastante parecido al Indio Solari. Los dos viven en una isla y son los líderes de la gente que manejan. Ambos tienen filtros (mujeres, asistentes, secretarios, etc) con el mundo exterior que les parece amenazante pero al que no pueden renunciar del todo (le pregunté al Indio para qué los reportajes, para qué sacar un disco nuevo). También crean una ficción en torno a ellos (la de Solari es "no puedo salir, me tengo que esconder"). Los dos necesitan controlar al milímetro cada una de las cosas que pasan a su alrededor. Son los demiurgos de su isla mental. "La cultura rock está muerta. Hoy los chicos hacen una banda para ser famosos y nada más", dice el Indio. "Ya nadie quiere cambiar el mundo", añade.
Cuando finalmente nos vamos, me embarga una tristeza chirle. Nada que ver con la primera vez que lo ví. En ese entonces, el tipo era una dínamo de energía que te empujaba hacia adelante. Decían que en el catering de la entrevista, después de las facturas y el café, venían empanadas y vino. Esta vez, en cambio, tuvimos el almuerzo desnudo, eso que Jack Kerouac denominó como "el momento en que todos los comensales se dan cuenta de lo que hay en la punta de sus tenedores: nada".
Tengo mis sospechas sobre la verdadera existencia de la estación de servicio. Estoy seguro de que si alguien va ahí hoy encontrará sólo un descampado. Me parece que todos eran extras pagados por el músico: las cajeras gordas, los remiseros que descansaban con un pie afuera de sus autos y hasta me pareció conocido -me sonó a bajista de banda under ya perimida- la cara de uno de los empleados de la Shell que nos vigilaba con su delantal naranja.
Ya en la casa y sentados en la sala donde Solari compone, pinta, dibuja y escribe, se nos comenta que afuera hay perros peligrosos (uno se llama Saturno, y me imagino que debe hacer la bicicleta asesina) y que mientras estemos ahí se los va a tener sueltos. Cuando bajemos para irnos, los van a guardar. Desde este lugar se ven los árboles y los pájaros, la naturaleza a full intervenida por el hombre mediante alambres de púas, alarmas y cámaras de televisión. El panóptico de Foulcault a todo lo que da.
Carlos Solari, el Indio, el ídolo de miles de viejitas a lo largo y lo ancho del país, es un hombre amable, de larga parla que nos pone el disco de parado para que escuchemos de un tirón los casi 12 temas, más o menos, con el estómago en ayunas. Con precisión de relojería, una chica encantadora entra con una bandeja con café y medialunas cuando empieza el último tema. Esta sensación de que todo está organizado, como en un Mc Donalds o en una aerolínea de calidad, va a estar a lo largo de toda la visita. Aunque me intimida la presencia de Saturno allá abajo, le digo que es imposible tener una opinión sobre un disco en una escucha, a veces, le digo, uno tarda un año en comprender una canción o una película. Pero el tipo ni se inmuta. Me acuerdo acá de una propaganda de la dictadura militar en contra de la literatura "apátrida": un joven le decía a otro a la entrada de la facultad: "Tomá, leélo, y mañana lo comentamos". ¡Y era El Capital de Marx, que te puede llevar toda una vida comprenderlo!
¿Cómo dar cuenta de un hombre en su totalidad?, se preguntaba Paul Valery. Tarea difícil. Quien escribe esta nota había entrevistado a Solari dieciocho años atrás. En ese entonces vivía en una casa sencilla de Ramos Mejía. Desde esa época hasta hoy Solari acumuló poder personal y material. ¿El poder cambia a la gente? Yo creo que no. El poder no corrompe, delata: el que era un tipo gamba antes del poder lo sigue siendo con poder. Y viceversa. La sensación que da Solari es la de un hombre atravesado por miles de contradicciones. Un tipo que parece pelear contra el animal que lo habita y contra el controlador incesante que es "el ladrón de su cerebro".
Según sus palabras, el cantante de voz arguadentosa formó parte de una generación que quiso cambiar al mundo. De ahí que muchas veces la palabra "orga" aparezca en su vocabulario. Pero Solari no parece ser un hombre en favor de la fuerza colectiva. Más bien es un individualista tenaz. Uno de los lemas de Los Redondos, recordemos, era "solos y de noche". Nada de mezclarse con otros, nada de ir a festivales en conjunto. Las veces que lo hicieron, Skay se tuvo que poner al frente del grupo. Quizás uno de los karmas de Solari sea éste: haber compuesto una música que atrajo a multitudes cuando -en el fondo de su corazón- es un fóbico incurable.
Hay una escena de "Lost" que es muy significativa. Es cuando se destroza el avión en el aire y Benjamin Linus -el líder de Los Otros- sale a su porche y ve que va a tener -¡por fin!- problemas. Algo similar le pasa a Robinson con la huella de Viernes. Benjamin Linus es bastante parecido al Indio Solari. Los dos viven en una isla y son los líderes de la gente que manejan. Ambos tienen filtros (mujeres, asistentes, secretarios, etc) con el mundo exterior que les parece amenazante pero al que no pueden renunciar del todo (le pregunté al Indio para qué los reportajes, para qué sacar un disco nuevo). También crean una ficción en torno a ellos (la de Solari es "no puedo salir, me tengo que esconder"). Los dos necesitan controlar al milímetro cada una de las cosas que pasan a su alrededor. Son los demiurgos de su isla mental. "La cultura rock está muerta. Hoy los chicos hacen una banda para ser famosos y nada más", dice el Indio. "Ya nadie quiere cambiar el mundo", añade.
Cuando finalmente nos vamos, me embarga una tristeza chirle. Nada que ver con la primera vez que lo ví. En ese entonces, el tipo era una dínamo de energía que te empujaba hacia adelante. Decían que en el catering de la entrevista, después de las facturas y el café, venían empanadas y vino. Esta vez, en cambio, tuvimos el almuerzo desnudo, eso que Jack Kerouac denominó como "el momento en que todos los comensales se dan cuenta de lo que hay en la punta de sus tenedores: nada".
martes, diciembre 18, 2007
Waiting for the mundial (reloaded), by Fabián Casas
Ceferino juega en Boca
Lo primero que hay que decir: si Riquelme estuviera en el equipo de mi alma, lo defendería a muerte porque, jugando en Boca, ha demostrado que es un jugador letal. De hecho, el problema grave que padece Miguel Angel Russo es que quedó la impresión (en los corazones de los bosteros y en las retinas de los no bosteros) que la Copa Libertadores la ganó Riquelme. Ni Russo, ni Boca. Riquelme. El diez despreciado por el chileno Manuel Pellegrini parece más grande que Boca, ya que cuesta imaginar un team que esté a la altura de su juego, que lo metabolice y lo potencie.
Hoy en día, Boca sin Riquelme es un equipo más y con Riquelme es un equipo de cuidado. Algo similar pasó con el Gordo Infame en el Mundial 86. Hablábamos de equipo de cuidado. Cuidado es lo que hay que tener con Riquelme. ¿Por qué? Porque es un tipo que, como un agujero negro, devora energía, atrae hacia su centro todo lo que ande dando vueltas por su entorno. Ya se morfó a Russo. Si Boca le ganaba al Milan, todos hubieran dicho que la presencia de Riquelme en la tribuna y arengando en los vestuarios, resultó fundamental. Es decir, Russo termina siendo un testaferro, alguien que ocupa un lugar de adorno, como para no cargarle al diez la responsabilidad de también tener que sacar a alguno de sus compañeros y disciplinar el plantel.
Lo que quiere decir que Boca pende de un hilo delgado, de cara a este año que se viene. Se sabe que Riquelme juega si todos cantan el karaoke de su ánimo. Si no, siamo fuori. Dicho esto, es notable que Riquelme sólo juega en Boca. O en la selección, mientras esta se parezca a Boca. Es decir, con un técnico funcional a sus pedidos y a sus tiempos, poniendo al equipo al servicio de un tipo que festeja los goles con la cara de Ceferino Namuncurá.
¿Por qué está enojado Riquelme? ¿Contra quièn hace los goles que festeja con los brazos abiertos y cara de martir como si lo estuvieran empalando? ¡Qué diferencia con Caniggia, que se reía como patán, el perro de Pierre Nodoyuna, después de hundir con un certero cabezazo el negocio de Italia en el Mundial 90!
Lo primero que hay que decir: si Riquelme estuviera en el equipo de mi alma, lo defendería a muerte porque, jugando en Boca, ha demostrado que es un jugador letal. De hecho, el problema grave que padece Miguel Angel Russo es que quedó la impresión (en los corazones de los bosteros y en las retinas de los no bosteros) que la Copa Libertadores la ganó Riquelme. Ni Russo, ni Boca. Riquelme. El diez despreciado por el chileno Manuel Pellegrini parece más grande que Boca, ya que cuesta imaginar un team que esté a la altura de su juego, que lo metabolice y lo potencie.
Hoy en día, Boca sin Riquelme es un equipo más y con Riquelme es un equipo de cuidado. Algo similar pasó con el Gordo Infame en el Mundial 86. Hablábamos de equipo de cuidado. Cuidado es lo que hay que tener con Riquelme. ¿Por qué? Porque es un tipo que, como un agujero negro, devora energía, atrae hacia su centro todo lo que ande dando vueltas por su entorno. Ya se morfó a Russo. Si Boca le ganaba al Milan, todos hubieran dicho que la presencia de Riquelme en la tribuna y arengando en los vestuarios, resultó fundamental. Es decir, Russo termina siendo un testaferro, alguien que ocupa un lugar de adorno, como para no cargarle al diez la responsabilidad de también tener que sacar a alguno de sus compañeros y disciplinar el plantel.
Lo que quiere decir que Boca pende de un hilo delgado, de cara a este año que se viene. Se sabe que Riquelme juega si todos cantan el karaoke de su ánimo. Si no, siamo fuori. Dicho esto, es notable que Riquelme sólo juega en Boca. O en la selección, mientras esta se parezca a Boca. Es decir, con un técnico funcional a sus pedidos y a sus tiempos, poniendo al equipo al servicio de un tipo que festeja los goles con la cara de Ceferino Namuncurá.
¿Por qué está enojado Riquelme? ¿Contra quièn hace los goles que festeja con los brazos abiertos y cara de martir como si lo estuvieran empalando? ¡Qué diferencia con Caniggia, que se reía como patán, el perro de Pierre Nodoyuna, después de hundir con un certero cabezazo el negocio de Italia en el Mundial 90!
miércoles, diciembre 12, 2007
Sobre la copia
"... en un mundo dominado por lo digital, la copia se transforma efectivamente en un principio creativo: nunca se empieza a trabajar con un documento vacío en un Photoshop. La elaboración de material preexistente sustituye a la antigua producción original de éste. Los 'escombros de cultura' constituyen, por así decirlo, el futuro cercano de la producción. Continuar con las reglas hasta hoy vigentes significaría, en el futuro, plantearse las siguientes preguntas: ¿a quién le está permitido ser creativo?, ¿quién no se lo puede costear?, ¿a quién excluye la economía por no poder pagar las licencias o declarar los derechos? Abordar seriamente esas preguntas no significa de ningún modo cuestionar el derecho de autor en sí. Pero significa que no se puede seguir utilizando ese derecho de autor sin modificarlo. Para que siga siendo justo de ahora en adelante, y no sólo les sirva a aquellos que puedan costearse invocarlo, lo que en el futuro necesitaremos será algo como una 'economical correctness', una corrección económica. Porque, como casi siempre, la repetición de lo que ya existe es mucho más que una simple repetición. La repetición equivale aquí a un desplazamiento; consiste en una redistribución de los medios de producción...".
("La utopía de la copia. El pop como irritación", Mercedes Bunz, Editorial Interzona).
("La utopía de la copia. El pop como irritación", Mercedes Bunz, Editorial Interzona).
lunes, noviembre 05, 2007
Mal Elemento -- últimas ediciones --
van las listas de los lo últimos dos programas
estamos con poco tiempo, evidentemente, así que las ponemos de largo, sin división por bloques; algo es algo...
Programa 20/10
Krautrock (Faust)
Be My Wife (David Bowie)
Aisha (Death in Vegas)
The Pulse (Digitalism)
Widow (Fiona Apple)
Can't See Me (Ian Brown)
Cámara lenta (Javiera Mena)
Nudos (Magali Luque)
We Get On (Kate Nash)
Sound of Silver (LCD SoundSystem)
Send Me Shivers (Mouse on Mars)
Marie Provost (Nick Lowe)
Scarecrow (Pink Floyd)
House of Jealous Lovers (The Rapture)
Don't Say Nuthin' (The Roots)
Love Song for the Dead Che (The United States of America)
Release (Timbaland feat. Justin Timberlake)
Hey Mr. Rain (Velvet Underground)
Disco de la semana
In Rainbows - Radiohead
Bodysnatchers
Videotape
Cortina: Blue Pianola / The Party (Henry Mancini)
Programa 27/10
Zimbabwe (Bob Marley & The Wailers)
Bring Me Coffee or Tea (Can)
La guerra del audio (Dante)
The Jungle Line (Herbie Hancock)
Summertime (John Coltrane)
If (Joni Mitchell)
Evereything I am (Kanye West)
Te convierto (La Mala Rodríguez)
Autoayuda (Nacho Vegas)
Caso cerrado (Nicolás Miguelez y el Círculo de Confianza)
Rastafari Is (Peter Tosh)
The Diamond Sea (Sonic Youth)
Disco de la semana: Mayor, de Florencia Ruiz
Viendo
Movimiento final
Cortina: Mundial de Pesca / Terraplén (Olga)
estamos con poco tiempo, evidentemente, así que las ponemos de largo, sin división por bloques; algo es algo...
Programa 20/10
Krautrock (Faust)
Be My Wife (David Bowie)
Aisha (Death in Vegas)
The Pulse (Digitalism)
Widow (Fiona Apple)
Can't See Me (Ian Brown)
Cámara lenta (Javiera Mena)
Nudos (Magali Luque)
We Get On (Kate Nash)
Sound of Silver (LCD SoundSystem)
Send Me Shivers (Mouse on Mars)
Marie Provost (Nick Lowe)
Scarecrow (Pink Floyd)
House of Jealous Lovers (The Rapture)
Don't Say Nuthin' (The Roots)
Love Song for the Dead Che (The United States of America)
Release (Timbaland feat. Justin Timberlake)
Hey Mr. Rain (Velvet Underground)
Disco de la semana
In Rainbows - Radiohead
Bodysnatchers
Videotape
Cortina: Blue Pianola / The Party (Henry Mancini)
Programa 27/10
Zimbabwe (Bob Marley & The Wailers)
Bring Me Coffee or Tea (Can)
La guerra del audio (Dante)
The Jungle Line (Herbie Hancock)
Summertime (John Coltrane)
If (Joni Mitchell)
Evereything I am (Kanye West)
Te convierto (La Mala Rodríguez)
Autoayuda (Nacho Vegas)
Caso cerrado (Nicolás Miguelez y el Círculo de Confianza)
Rastafari Is (Peter Tosh)
The Diamond Sea (Sonic Youth)
Disco de la semana: Mayor, de Florencia Ruiz
Viendo
Movimiento final
Cortina: Mundial de Pesca / Terraplén (Olga)
domingo, octubre 28, 2007
jueves, octubre 18, 2007
Niembro y los X-Men, by Fabián Casas
Escribo para recomendar uno de los mejores programas cómicos de la TV cerrada: Fernando Niembro y los X-Men. Creo que ya desde el año pasado los vengo picoteando de a poco y siempre garpan. Siempre se me mete en el medio del zapping y a veces hasta agarro las repeticiones, ¿pero lo repiten? ¿O será que es tan parecido que va mutando de a poco y en realidad no son repeticiones, sino que lo agarré justo en el momento en que se parece a sí mismo? Es un poco como las partidas de ajedrez, que a veces se van repitiendo, cada contrincante sabiendo la pieza que debe mover, y de golpe, !zas!: alguien mete la jugada maestra y el tablero se incendia. Lo cierto es que Niembro y los X-Men es hiperrealismo y humor de alto vuelo. El tipo canoso, pulcro, con un preinfarto a cuestas, se encarga de producir un debate infinito con cualquier boludez que le tire la producción. Hay algo claro: Niembro es del bando de los malos. No es de los periodistas deportivos progres. No le interesa el jogo bonito ni el achique, ni compara lo que se hace en el campo de juego con la vida. No escucha a Serrat y a Sabina ni le parecen geniales Fontanarrosa y Rep, y no cree que K es la imagen del cambio, salvo que le convenga. Niembro es pragmático; cosecha en sí mismo todas las virtudes de la televisión argentina: chivero, acomodaticio, mentiroso, cruel, facho, conservador... En fin, una pinturita de derecha (hay idiotas por ahí que piensan que la díada de derecha e izquierda ya no sirve para pensar la tensión entre fuerzas), casi, casi como un enemigo del Hombre Araña sacado de la pluma de Stan Lee. Y en el programa en cuestión está rodeado de unos muñecos letales que no le van en zaga. Por ejemplo, el Beto Alonso. Su poder mutante, sin dudas, está basado en que es una granada de pus, de mala leche. ¿Qué le pasó a Alonso? Me acuerdo cuando jugaba para River: era un tipo hermoso, con peinado beatle, un jugador extraordinario. Yo padecí lo que es que tu equipo juegue contra Alonso iluminado. Fue, creo, en el 75, y me fui llorando de la cancha por la impotencia de tanto talento y belleza en el bando contrario. ¿Cómo se convirtió entonces en esa figura gris, que parece siempre agazapada para emitir su bocanada de mierda contra la jugada o jugador que haya que analizar? ¿Cómo mutó? Otro caso es el Profe Córdoba: no sólo tiene escandaletes románticos con su amante, que intentó acuchillarlo, sino que al quedarse pelado optó por un implante que hace que su cabeza parezca una alfombra de Kalpakián al ras. Eso sí, de primera calidad. Otro mutante notable es El Hombre de la Máscara de Hierro, más conocido como el Bambino Veira. Nunca tiene desperdicio, no sólo por las ya famosas frases, sino porque también demuestra una notable voluntad para elogiar y felicitar a quien se le ponga delante. Veira no tiene enemigos. Ese graffiti está en su mente desde que se abrieron las puertas de la cárcel donde pernoctó tiempo atrás. También están Latorre y Merlo, uno que intenta ser analítico hasta el hartazgo y otro que debería estar subtitulado porque parece Alf afónico. A veces, en los convites, entra algún jugador retirado que ande por ahí: Bertoni, por ejemplo. O un ex árbtitro. Recuerdo un programa donde Niembro quería mostrar al jugador del futuro. Logró generar una tensión en el programa anunciando que íbamos a ver una jugada genial de Fernando Gago que cambiaría al fútbol argentino en un antes y después. Cuando finalmente la vemos, aparece Gago tirándose a los pies de un rival, barriéndolo. Las cámaras vuelven al panel de los X-Men y todos están tiesos porque no entienden nada. La verdad, nadie entiende nada. ¿Qué tiene de raro que alguien se tire a los pies? Niembro dixit: "Gago es un jugador elegante, como Fernando Redondo, pero en esta jugada demuestra que no sólo sirve su calidad, sino que también se puede tirar a los pies. Esto es lo que está cambiando en el fútbol argentino, la mentalidad". Ponchan la cara de Alonso, los ojos vidriosos, el pelo canoso, estremecido por el odio. Ponchan la cara de Veira: una sonrisa ensayada en stand by. Niembro dice: "Un corte y debatimos". Risas y aplausos.
sábado, octubre 13, 2007
Programa 6/10/07
Cortez The Killer (Neil Young & the Crazy Horse)
Here Comes The Heartbreak (Emma Pollock)
Mr. Blue Sky (de la ELO por The Delgados)
Strangers When We Meet (David Bowie)
Black Magic (Jarvis Cocker)
Hallelujah (John Cale)
Dance Me to the End of Love (Leonoard Cohen)
Todo lo demás (Grupo de Expertos Solynieve)
Qué puedo hacer (Los Planetas)
Disco de la semana, White Chalk, de PJ Harvey
Before Departure
Grow Grow Grow
Natural Born Killaz (Ice Cube)
Fear of a Black Planet (Public Enemy)
Music Is My Occupation (The Skatalites)
Jungle Beat (Rico Rodriguez)
Untitled #1 (Spain)
My Sister (Tindersticks)
Still Life (Van der Graaf Generator)
Wreckroom (Loose Fur)
Here Comes The Heartbreak (Emma Pollock)
Mr. Blue Sky (de la ELO por The Delgados)
Strangers When We Meet (David Bowie)
Black Magic (Jarvis Cocker)
Hallelujah (John Cale)
Dance Me to the End of Love (Leonoard Cohen)
Todo lo demás (Grupo de Expertos Solynieve)
Qué puedo hacer (Los Planetas)
Disco de la semana, White Chalk, de PJ Harvey
Before Departure
Grow Grow Grow
Natural Born Killaz (Ice Cube)
Fear of a Black Planet (Public Enemy)
Music Is My Occupation (The Skatalites)
Jungle Beat (Rico Rodriguez)
Untitled #1 (Spain)
My Sister (Tindersticks)
Still Life (Van der Graaf Generator)
Wreckroom (Loose Fur)
miércoles, octubre 03, 2007
Programa 29/09/07
New Birds (Arab Strap)
Lipstick (Buzzcocks)
No I in Threesome (Interpol)
(I Can´t Get No) Satisfaction (de The Rolling Stones x Cat Power)
Break My Body (de Pixies x Hanne Hukkelberg)
Ubique Media Daemon (Einztürzende Neubauten)
Doctor Know (Julian Cope)
Subway Train Munich Air Disaster (Morrissey)
Human Being (New York Dolls)
(I Didn´t Know) I Was Asleep (Plush)
Werner's Last Blues to Blokbuster (Palace Songs)
Got You Down (Paul Westerberg)
Kangaroo (Big Star)
Sisters O Sisters (Yoko Ono with Le Tigre)
Kissin Time (Marianne Faithfull)
Six Strings That Drew Blood (The Birthday Party)
Industrial Estate (The Fall)
Darklands (The Jesus & Mary Chain)
Flowers (The Psychedelic Furs)
Si hay bulla no hay futbolín (Juan Stewart)
Lipstick (Buzzcocks)
No I in Threesome (Interpol)
(I Can´t Get No) Satisfaction (de The Rolling Stones x Cat Power)
Break My Body (de Pixies x Hanne Hukkelberg)
Ubique Media Daemon (Einztürzende Neubauten)
Doctor Know (Julian Cope)
Subway Train Munich Air Disaster (Morrissey)
Human Being (New York Dolls)
(I Didn´t Know) I Was Asleep (Plush)
Werner's Last Blues to Blokbuster (Palace Songs)
Got You Down (Paul Westerberg)
Kangaroo (Big Star)
Sisters O Sisters (Yoko Ono with Le Tigre)
Kissin Time (Marianne Faithfull)
Six Strings That Drew Blood (The Birthday Party)
Industrial Estate (The Fall)
Darklands (The Jesus & Mary Chain)
Flowers (The Psychedelic Furs)
Si hay bulla no hay futbolín (Juan Stewart)
martes, septiembre 25, 2007
Programa 22/09/07
Love from Room 109 at the Islander (On Pacific Coast Highway) (Tim Buckley)
Me and Mr. Jones (Amy Winehouse)
In the Dark (Nina Simone)
From The Rivers to the Ocean (Bill Callahan)
Ghost Ship In a Storm (Jim O'Rourke)
Man is the Baby (Antony and The Johnsons)
Within or Without You (Patti Smith)
Dancing in Heaven (Robert Plant)
Hangman (Roy Harper + Jimmy Page)
Disco de la semana, "La radiolina" (Manu Chao)
El hoyo
La vida tómbola
He didn't (The 6ths)
Long, long, long (The Beatles)
Lost in the Supermarket (The Clash)
Nature Springs (The Good The Bad & The Queen)
Give Me Your Love (Lambchop)
Move On Up (Curtis Mayfield)
Willie te Pimp (Frank Zappa)
Me and Mr. Jones (Amy Winehouse)
In the Dark (Nina Simone)
From The Rivers to the Ocean (Bill Callahan)
Ghost Ship In a Storm (Jim O'Rourke)
Man is the Baby (Antony and The Johnsons)
Within or Without You (Patti Smith)
Dancing in Heaven (Robert Plant)
Hangman (Roy Harper + Jimmy Page)
Disco de la semana, "La radiolina" (Manu Chao)
El hoyo
La vida tómbola
He didn't (The 6ths)
Long, long, long (The Beatles)
Lost in the Supermarket (The Clash)
Nature Springs (The Good The Bad & The Queen)
Give Me Your Love (Lambchop)
Move On Up (Curtis Mayfield)
Willie te Pimp (Frank Zappa)
miércoles, septiembre 19, 2007
Bryan Ferry / Dylanesque, by Pablo Strozza
Un tributo glam al songwriter favorito del crooner
En estos tiempos de discos tributos de dudosa calidad artística, de lo que nadie puede acusar a Bryan Ferry y su homenaje a Bob Dylan es de oportunismo: desde la versión de "A Hard Rain’s A-Gonna Fall" en su "These Foolish Things" de 1973 hasta "It’s All Over Now, Baby Blue" y "Don’t Think Twice, It’s All Right" en "Frantic" (2002), en casi todos los discos solistas del inglés aparece un cover del estadounidense. Esto muestra que el frontman de Roxy Music, como en su momento hicieron Frank Sinatra con Tom Jobim o Scott Walker con Jacques Brel, busca legitimarse una vez más como crooner encarando el repertorio del que es, que duda cabe viniendo de un dandy enamorado de los Estados Unidos y Hollywood (chequear el homenaje a Humphrey Bogart "2 HB" en Roxy Music), su cantautor preferido. Y "Dylanesque" cumple con su objetivo, adaptando las canciones de Bob al registro de Bryan pero, al mismo tiempo, respetando los arreglos que Dylan interpreta en su Never Ending Tour. Esto se aprecia en "Just Like Tom Thumb’s Blues", "Simple Twist of Fate" y "Make Me Feel My Love", las tres canciones que abren la placa. Luego el disco decae un poco (son un tanto anodinas las tomas de "The Times They Are A-Changin’" y "Knockin’ on Heaven’s Door") y levanta hacia el final, con Brian Eno haciendo de las suyas en "If Not For You" y "Gates of Eden" (donde la garganta de Ferry se luce como antes, como siempre). En suma: revestir a las canciones de Bob Dylan de una pátina de glamour parecía, de entrada, una dura tarea, pero Bryan Ferry salió airoso de la prueba. Es que, y es obvio señalarlo una vez más, con las cosas que aman, los dandies son así...
En estos tiempos de discos tributos de dudosa calidad artística, de lo que nadie puede acusar a Bryan Ferry y su homenaje a Bob Dylan es de oportunismo: desde la versión de "A Hard Rain’s A-Gonna Fall" en su "These Foolish Things" de 1973 hasta "It’s All Over Now, Baby Blue" y "Don’t Think Twice, It’s All Right" en "Frantic" (2002), en casi todos los discos solistas del inglés aparece un cover del estadounidense. Esto muestra que el frontman de Roxy Music, como en su momento hicieron Frank Sinatra con Tom Jobim o Scott Walker con Jacques Brel, busca legitimarse una vez más como crooner encarando el repertorio del que es, que duda cabe viniendo de un dandy enamorado de los Estados Unidos y Hollywood (chequear el homenaje a Humphrey Bogart "2 HB" en Roxy Music), su cantautor preferido. Y "Dylanesque" cumple con su objetivo, adaptando las canciones de Bob al registro de Bryan pero, al mismo tiempo, respetando los arreglos que Dylan interpreta en su Never Ending Tour. Esto se aprecia en "Just Like Tom Thumb’s Blues", "Simple Twist of Fate" y "Make Me Feel My Love", las tres canciones que abren la placa. Luego el disco decae un poco (son un tanto anodinas las tomas de "The Times They Are A-Changin’" y "Knockin’ on Heaven’s Door") y levanta hacia el final, con Brian Eno haciendo de las suyas en "If Not For You" y "Gates of Eden" (donde la garganta de Ferry se luce como antes, como siempre). En suma: revestir a las canciones de Bob Dylan de una pátina de glamour parecía, de entrada, una dura tarea, pero Bryan Ferry salió airoso de la prueba. Es que, y es obvio señalarlo una vez más, con las cosas que aman, los dandies son así...
lunes, septiembre 10, 2007
Programa 08/09/07
Rag for William S. Burroughs (Matmos)
London London (Caetano Veloso)
Santa Maria da Feira (Devendra Banhart)
The Day Before You Came (Jacques)
Heavy Weather (Jarvis Cocker)
Holidays in Cambodia (Dead Kennedys)
Saturday Morning (Meat Puppets)
Visions of China (Japan)
Waterfornt (David Sylvian)
Live Forever (Oasis)
Cigarettes and Alcohol (Rod Stewart)
Disco de la semana - Long Term Physical Effects Are Not Yet Known, de Jay Jay Johanson
Time Will Show Me
Rocks in Pockets
Australia (The Kinks)
We're Not Gonna Take It (The Who)
Subculture (New Order)
Call in the Night Boy (Talk Talk)
Cantata de puentes amarillos (Pescado Rabioso)
London London (Caetano Veloso)
Santa Maria da Feira (Devendra Banhart)
The Day Before You Came (Jacques)
Heavy Weather (Jarvis Cocker)
Holidays in Cambodia (Dead Kennedys)
Saturday Morning (Meat Puppets)
Visions of China (Japan)
Waterfornt (David Sylvian)
Live Forever (Oasis)
Cigarettes and Alcohol (Rod Stewart)
Disco de la semana - Long Term Physical Effects Are Not Yet Known, de Jay Jay Johanson
Time Will Show Me
Rocks in Pockets
Australia (The Kinks)
We're Not Gonna Take It (The Who)
Subculture (New Order)
Call in the Night Boy (Talk Talk)
Cantata de puentes amarillos (Pescado Rabioso)
jueves, agosto 30, 2007
Waiting for the Mundial, by Fabián Casas
The Fab Four
Anoten la característica del teléfono de Ramón: 2-4-4. El chofa de Mel Gibson veía señales en el césped que venían del espacio; nosotros, con mi viejo, mirábamos desde la Platea Norte el dibujo táctico demencial que había puesto Joey Ramón cuando el equipo de Costas nos estaba embambinando de manera inapelable. El técnico de Racing ya le había dado su beso de lengua habitual a la Virgen que lleva en el cuello y todavía no sabía que iba a tener que pedir que le trajeran una réplica de San Cayetano para tocarle el huevo izquierdo. Racing ganaba fácil, con una promoción de Orión a los pocos minutos, un desborde inédito al toque y un zapatazo demencial de alguien que trabaja en el medio de Blanquiceleste S. A. Dicen que el emperador Hirohito, después de bombardear Pearl Harbor, dijo: "hemos despertado al gigante dormido". Algo de eso pasó anoche en el New Gasómetro. Silvera, que parece un municipal melenudo la mayor parte del tiempo, se activó de pronto y empezó la resurrección azulgrana. Qué jugador extraño el Cuqui. Da la impresión de que alguien lo hubiera obligado a entrar a la cancha y jugar a ese juego que no le interesa, pero de pronto define con una calidad altísima, certera. Después, en el segundo tiempo, entró el corazón azulgrana: Rivero. Sí, Ledesma era el hígado, filtrando las jugadas, drenando las impurezas y marcando los tiempos. Y Lavezzi era la pija, un genital juguetón y zarpado. Perdimos el hígado y la japi y nos queda sólo el corazón. Con eso ganamos anoche un partido inolvidable. Con el corazón y con Romeo, un tipo que hasta anoche Ramón había mantenido encerrado en un haiku de diez minutos y que a pesar del poco rodaje en el césped, se las había arreglado para mostrar que seguía siendo peligroso (dos tiros a River, dos al Pincha). ¿Cómo puede ser que un tipo físicamente insignificante sea un goleador notable? ¿No había que ser de la NBA, como Cruz, Del Orting y Cia.? ¿No juega el salame de Crespo por eso? Me parece que Romeo juega la jugada antes de que se desarrolle. Es decir, es una posición adelantada que el árbitro no puede cobrar. "Es como jugaba el Nene Sanfilippo", le dije a mi viejo. Y después me dí cuenta de que yo nunca vi jugar a Sanfilippo. Perdón, me retracto: lo vi jugar a través de los ojos de mi viejo, de los amigos de mi viejo, de la lengua azulgrana.
Para Pablo Strozza.
Anoten la característica del teléfono de Ramón: 2-4-4. El chofa de Mel Gibson veía señales en el césped que venían del espacio; nosotros, con mi viejo, mirábamos desde la Platea Norte el dibujo táctico demencial que había puesto Joey Ramón cuando el equipo de Costas nos estaba embambinando de manera inapelable. El técnico de Racing ya le había dado su beso de lengua habitual a la Virgen que lleva en el cuello y todavía no sabía que iba a tener que pedir que le trajeran una réplica de San Cayetano para tocarle el huevo izquierdo. Racing ganaba fácil, con una promoción de Orión a los pocos minutos, un desborde inédito al toque y un zapatazo demencial de alguien que trabaja en el medio de Blanquiceleste S. A. Dicen que el emperador Hirohito, después de bombardear Pearl Harbor, dijo: "hemos despertado al gigante dormido". Algo de eso pasó anoche en el New Gasómetro. Silvera, que parece un municipal melenudo la mayor parte del tiempo, se activó de pronto y empezó la resurrección azulgrana. Qué jugador extraño el Cuqui. Da la impresión de que alguien lo hubiera obligado a entrar a la cancha y jugar a ese juego que no le interesa, pero de pronto define con una calidad altísima, certera. Después, en el segundo tiempo, entró el corazón azulgrana: Rivero. Sí, Ledesma era el hígado, filtrando las jugadas, drenando las impurezas y marcando los tiempos. Y Lavezzi era la pija, un genital juguetón y zarpado. Perdimos el hígado y la japi y nos queda sólo el corazón. Con eso ganamos anoche un partido inolvidable. Con el corazón y con Romeo, un tipo que hasta anoche Ramón había mantenido encerrado en un haiku de diez minutos y que a pesar del poco rodaje en el césped, se las había arreglado para mostrar que seguía siendo peligroso (dos tiros a River, dos al Pincha). ¿Cómo puede ser que un tipo físicamente insignificante sea un goleador notable? ¿No había que ser de la NBA, como Cruz, Del Orting y Cia.? ¿No juega el salame de Crespo por eso? Me parece que Romeo juega la jugada antes de que se desarrolle. Es decir, es una posición adelantada que el árbitro no puede cobrar. "Es como jugaba el Nene Sanfilippo", le dije a mi viejo. Y después me dí cuenta de que yo nunca vi jugar a Sanfilippo. Perdón, me retracto: lo vi jugar a través de los ojos de mi viejo, de los amigos de mi viejo, de la lengua azulgrana.
Para Pablo Strozza.
lunes, agosto 27, 2007
Waiting for the mundial, by Fabián Casas
El Trogliodita, Assman y Cia.
"Extraño a Lavezzi", me dijo mi viejo mientras mirábamos el partido donde el Casla no podía rematar a las huestes del Choto Simeone. La declaración sentimental es notable porque mi vieja murió hace ya 20 años y jamás le escuché decir a mi viejo: "Extraño a tu madre". Pero haciendo a un lado las cosas personales, quería dejar apuntadas acá algunos temas que me quedaron en el tintero mental: 1) Me pone muy nervioso (y más con el tremendo golazo que metió) el nombre Moreno y Fabianesi. O es Moreno o es Fabianesi. Como dice este es mi amigo Strozza con el tema "Deléctrico" de los Babasónicos (la gran estafa del rock): "¿Va a venir o no va a venir?". Una de dos, viejo. 2) Detesto al Trogliodita que dirige a Independiente. La semana pasada utilizó la táctica psicopatera de hacerle escribir a los familiares de los jugadores cartas de aliento. "Mi hijita me la firmó con su pulgar", dijo Denis. La próxima táctica -a medida que avance el campeonato- puede ser que manden cartas los seres queridos muertos, como en los cuentos de Cortázar. Hay gente que supone que la motivación es todo, como el slogan de esa gaseosa, pero no, viejo... También hay que saber parar a un equipo. Primera premonición: como suele pasarles a sus equipos, Troglio y Cia. se van a caer a pedazos. Lo único que puede alterar las cosas es que el equipo tiene un arquero que se llama Assman, EL HOMBRE CULO. Es difícil que un equipo con tamaño significante pierda, diría Lacan.
"Extraño a Lavezzi", me dijo mi viejo mientras mirábamos el partido donde el Casla no podía rematar a las huestes del Choto Simeone. La declaración sentimental es notable porque mi vieja murió hace ya 20 años y jamás le escuché decir a mi viejo: "Extraño a tu madre". Pero haciendo a un lado las cosas personales, quería dejar apuntadas acá algunos temas que me quedaron en el tintero mental: 1) Me pone muy nervioso (y más con el tremendo golazo que metió) el nombre Moreno y Fabianesi. O es Moreno o es Fabianesi. Como dice este es mi amigo Strozza con el tema "Deléctrico" de los Babasónicos (la gran estafa del rock): "¿Va a venir o no va a venir?". Una de dos, viejo. 2) Detesto al Trogliodita que dirige a Independiente. La semana pasada utilizó la táctica psicopatera de hacerle escribir a los familiares de los jugadores cartas de aliento. "Mi hijita me la firmó con su pulgar", dijo Denis. La próxima táctica -a medida que avance el campeonato- puede ser que manden cartas los seres queridos muertos, como en los cuentos de Cortázar. Hay gente que supone que la motivación es todo, como el slogan de esa gaseosa, pero no, viejo... También hay que saber parar a un equipo. Primera premonición: como suele pasarles a sus equipos, Troglio y Cia. se van a caer a pedazos. Lo único que puede alterar las cosas es que el equipo tiene un arquero que se llama Assman, EL HOMBRE CULO. Es difícil que un equipo con tamaño significante pierda, diría Lacan.
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